martes, 18 de abril de 2006

Begoña Errazti cree que una vez finalizada la violencia, ´hay que entrar en el debate de fondo´.


Con el eslogan ´Guztion artean, posible dugu´, Eusko Alkartasuna ha reivindicado en Gernika (Bizkaia) la unidad abertzale ante el nuevo escenario que se abre tras el alto el fuego de ETA. Sus dirigentes han recordado que la organización armada es una ´consecuencia del conflicto´.

A juicio de EA, terminada la excusa de la violencia de ETA, hay que entrar en el debate de fondo, un debate que no puede tener una solución como la catalana. También comprende la ´transversalidad´, pero denuncia que se intente convertir en el derecho a veto de los ´nacionalistas españoles´.

Begoña Errazti considera que se avecina un ´choque de soberanías´ en el que no hay que admitir ´injerencias´.

En este proceso de construcción nacional, ha vaticinado que ´probablemente´ los partidos abertzales tendrán ´enfrente´ al PP y al PSOE y ha augurado que habrá ´un choque de soberanías´.

La máxima representante de Eusko Alkartasuna ha defendido que el derecho a decidir corresponde al pueblo vasco ´y no a la Moncloa, como pretende Zapatero´ y, en este sentido, reivindicó que el voto del Parlamento español no puede ´valer más´ que el del Parlamento autonómico.

En un momento en el que ha desaparecido ´el ancla´ que representaba la violencia de ETA, Errazti resaltó que todas las ideas políticas son defendibles y se ha preguntado ´qué contradicciones´ demostrarán ahora ´los defensores de la unidad española y francesa´.

La presidenta de EA ha destacado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, deberá ´negociar con ETA y acabar con la dispersión de presos´ de la organización armada. También ha manifestado que los partidos políticos deben ´implicarse´ en la consecución de un ´cambio de mentalidad colectiva´ que conduzca a la reconciliación social y a la paz.

Declaraciones de Unai Ziarreta

Por su parte, el secretario general de EA, Unai Ziarreta, ha reiterado que, tras el alto al fuego de ETA, es preciso alcanzar un acuerdo que, refrendado por una mayoría social vasca, permita lograr la independencia de Euskal Herria.

Ha dicho que ´no será fácil´ y que habrá que modificar la Constitución española y ´muchas mentalidades, entre ellas las de muchos centralistas españoles´ y de quienes -según ha afirmado- durante años marcados por la violencia de ETA han gestionado las instituciones de Euskadi ´sin problemas y navegado en la ambigüedad´.