lunes, 3 de marzo de 2008

“Si nos prohíben la consulta, la respuesta no puede ser tan tímida como en 2005”


Unai Ziarreta Presidente de Eusko Alkartasuna
Miren Ibáñez

Afronta sus primeras elecciones al frente de EA con el ánimo que dan unas encuestas positivas, pese a la retirada de la que ha sido su diputada en los últimos 12 años y la renovación de la Ejecutiva. Unai Ziarreta reivindica coherencia y hace del derecho a decidir la bandera de su partido

GASTEIZ. “La ciudadanía percibe que somos un partido que mantenemos una coherencia, que decimos lo mismoen Iruñea, en Bilbao y enMadrid, que no estamos hipotecados por otro tipo de componendas políticas menos conocidas con otras formaciones políticas, que votar a EAva a ser votar por el derecho a decidir en Madrid y por que en la agenda de Madrid esté la consulta y tenga un lugar prioritario la normalización política”.

¿Cree que el intento fracasado de conformar una alianza electoral en torno al derecho a decidir ha sido una oportunidad perdida?

(Silencio). Indudablemente, nosotros apostábamos por un gran acuerdo entre todas las formaciones que defendemos el derecho a decidir. Desgraciadamente el PNV, yo creo que por otros cálculos más a corto plazo y más partidarios que nomecorresponde a mí valorar, no vio factible conformar esa gran alianza. Creo que sí hubiéramos tenido todas las formaciones unos resultados más importantes que los que vayamos a obtener presentándonos en solitario. Pero hay que mirar hacia delante y amí nome compete valorar los posicionamientos de otras formaciones políticas; los nuestros han sido claros, apostamos por un gran acuerdo en pro del derecho a decidir.

Habla de formaciones hipotecadas. ¿No se fía del compromiso del PNV en la defensa de la hoja de ruta planteada por el lehendakari?

ElPNV ahora está hablando de cumplimiento del Estatuto de Gernika, de transferencias, cuando nosotros entendemos que de lo que hay que hablar es de la consulta, del derecho a decidir. El marco estatutario está agotado, ya no es un punto de encuentro entre los vascos, es hora de dar la palabra a la ciudadanía, de poner encima de la mesa la hoja de ruta del Gobierno tripartito. Nuestro objetivo prioritario a partir del 10 de marzo es ése, tenemos que poner la consulta encima de la mesa, tenemos que poner en vibración a toda la sociedad vasca. Estamos ante el hito más importante desde la Transición en el Estado español, una transición inacabada y puede ser la manera de ir acabándola. Vamos a apostar por que se pregunte con claridad a la ciudadanía si quiere seguir formando parte de una estructura, la del Estado español, que para nosotros es ajena y que no nos aporta nada a los vascos, ni siquiera en cuestiones económicas. Existe una balanza absolutamente desfavorable para los vascos entre lo que nosotros aportamos al Estado y lo que las arcas del Estado español revierten a Euskadi: hay un desfase de en torno a 1.500 millones de euros. Reivindicamos, y ahí me refiero a la coherencia, una independencia moderna. No pretendemos poner fronteras y cerrarlas, estamos reivindicando tener presencia directa allí donde se toman las decisiones, en la UE, en el ámbito internacional. Eso, hoy por hoy, pasa indefectiblemente por consconstituirse en un estado, en una república, eso es lo que nosotros defendemos y lo que queremos que se pregunte a la ciudadanía.

Teniendo en cuenta esa segunda derivada que tienen en Euskadi las elecciones del 9 de marzo, ¿son lo mismo PP y PSOE?

Aquí la alternativa no es entre Rajoy o Zapatero. La alternativa tiene que ser entre quienes defendemos el derecho a decidir y quienes no. Quienes no lo defienden son Rajoy y Zapatero, porque en este tema van de la mano, y en todo lo que afecta a los vascos, a la cuestión vasca, PP y PSOE van de la mano. El gran debate que en su momento se produjo en el socialismo español en favor de apostar por un estado centralista o plurinacional, lo han ganado los primeros. Ésa es la gran batalla que en su momento perdieron, entre otros, Maragall en Cataluña; y ahí están las palabras de Rodríguez Zapatero cuando dijo que iba a respetar la voluntad de los ciudadanos catalanes y luego vimos lo que sucedió. Ésa es la gran batalla perdida.

Con este escenario postelectoral que dibuja no parece muy factible un escenario de acuerdo...
Estamos ya en un escenario de confrontación institucional, democrática, pacífica, que va a ir incrementándose. Desde mi partido observamos con preocupación y mucho temor que lo que puede suceder es que el Gobierno español, bien a través de vía gubernativa o de vía judicial, prohiba o intente prohibir que se dé la palabra a la ciudadanía vasca. Desde EA eso no lo vamos a permitir y vamos a procurar por todos los medios que esa consulta se lleve a efecto. Tenemos que ser capaces, los partidos políticos que defendemosla consulta, de superar esos obstáculos, esa prohibición, y dar la palabra a la ciudadanía. Eso nos puede llevar a una escena en la que se vaya incrementando esa confrontación pacífica, siempre democrática y también institucional.

Hay quien ve en la hoja de ruta del lehendakari un mero reclamo electoral ante un adelanto de las autonómicas para octubre.
Lo niego rotundamente. Si nos dicen que no a la consulta, que lo van a decir,no podemos permitirnos como pueblo que la consulta no se realice. La consulta se va a tener que realizar por encima de las prohibiciones, ésa es la primera clave.Y la segunda es que nuestra respuesta como pueblo no puede pasar por convocar unas elecciones anticipadas o no y hablar de ilusión y gestión como en 2005.Tenemos que ser capaces como pueblo de superar la prohibición que seguro que llegará.

Hace tres años la respuesta al no de Madrid fue “dar la palabra a la ciudadanía”, elecciones anticipadas.
Tengo la sensación de que se puede producir una situación similar a la de 2005. Y la respuesta que nosotros tuvimos en esemomentofue, bajomi punto de vista, tímida. Fuimos a unas elecciones anticipadas casi casi hablando de gestión, de ilusión, y como si aquí no hubiera pasado nada. Ahora mismo la respuesta, si nos prohíben la consulta, no puede ser la misma, algo más habrá que hacer. Creo además que la sociedad vasca va a hacer algo más.

De sus palabras no se deduce que aprecie mucho margen para el acuerdo con el Estado, aunque Josu Erkoreka hablara hace unas semanas de “indicios” de que podría haber acuerdos con el Partido Socialista.
Quiero hacer una advertencia a los socialistas para que no traten otra vez de engañar a este pueblo intentando lograr un acuerdo con el PNV de cumplimiento estatutario y de transferencias pendientes. Ésa no es la solución, el cumplimiento del Estatuto de Gernika ya no es la solución, es que son ellos, los socialistas y los populares quienes han laminado continuamente el Estatuto de Gernika hasta hacerlo inservible.Hoy la solución pasa por un acuerdo que contemple dos cuestiones: el respeto absoluto y escrupuloso a todos los derechos humanos sin excepciones y la segunda es el reconocimiento de la existencia de un pueblo integrado por siete territorios y que ese pueblo es sujeto de derechos civiles y políticos, eso sí, también reconociendo una cierta gradualidad en los tiempos en función de los diferentes herrialdes.

En esta situación, ¿qué influencia pueden tener las apariciones de ETA y de la violencia callejera?

Ninguna. La izquierda abertzale tiene que hacer una reflexión muy seria porque es fundamental para este pueblo.Lo mismo que la izquierda abertzale denuncia las injusticias a las que se ve sometida, y nosotros le apoyamos, también entendemos que tiene que dar otro paso y decir a ETA que la violencia no es el camino, que la respuesta a las ilegalizaciones no puede ser quemar cajeros.