domingo, 3 de enero de 2010

Una multitud contra la dispersión


La dispersión, el aislamiento, las palizas, los traslados «arbitrarios», la intervención o el veto a las comunicaciones, la imposición de «la cadena perpetua», los miles de kilómetros a recorrer, los accidentes, los controles policiales... Un sinfín de conculcaciones que padecen los prisioneros políticos vascos, así como sus allegados, fueron denunciados con fuerza en las calles de Bilbo.

Vulneraciones que padecen las 746 personas que conforman el Colectivo de Presos Políticos Vascos, y contra quienes siguen aumentando día a día las medidas represivas. Así, en nombre de Aralar, EA, Abertzaleen Batasuna (AB), Alternatiba y la izquierda abertzale ilegalizada que convocaron la marcha de ayer, se denunció la utilización que los estados español y francés realizan con los presos políticos, además de censurar con rotundidad la conculcaciones de los derechos que padecen los vascos encarcelados.