miércoles, 13 de julio de 2011

Nuestra apuesta era que la política cerrase puertas a la alternativa armada y el tiempo nos está dando la razón


A Pello Urizar (Arrasate, 1968) le parece curioso que como secretario general de EA le consideren un demócrata y como portavoz de Bildu un radical independentista. «Soy ambas cosas, desde el punto de vista de que no reniego de mis convicciones, de que estoy a favor de la independencia y de que tengo claro que siempre hay que respetar lo que la mayoría de los ciudadanos decida y llevar a cabo los objetivos sólo a través de métodos democráticos», afirma.
-Supongo que no comparte la tesis de que EA va a quedar finalmente diluida dentro de Bildu.
-Quienes aseguran eso, o dicen que Bildu se va a convertir en el futuro solo en la izquierda abertzale, lo hacen desde una lectura interesada. Saben que lo novedoso que tiene Bildu, y por lo que miles y miles de personas nos han dado su apoyo, ha sido la suma de diferentes con el compromiso de olvidarnos de partidismos y saber que tenemos que llegar a acuerdos porque tenemos cosas en común que respalda una mayoría social de Euskal Herria. Eso es lo ilusionante de Bildu y lo peligroso para otras fuerzas. Tampoco es cierto que la coalición llegaría a su fin con una legalización de Sortu, ya que éste podría entrar en Bildu si quiere.
-¿Cómo funciona Bildu internamente para coordinar la labor entre las tres sensibilidades políticas que la conforman?
-La coalición funciona a través de comisiones de coordinación a diferentes niveles para llevar el trabajo del día a día y analizar cómo se funciona en las instituciones.
-¿Qué opinión le merecen los mensajes de que con Bildu en la Diputación Gipuzkoa retrocederá por la postura de la coalición sobre proyectos estratégicos como el TAV, carreteras, puerto exterior de Pasaia, incineradora...?
-Para algunos vamos a revivir de nuevo la oscura etapa de la Edad Media en lo político, y en lo económico la época en la que funcionábamos con carros tirados por bueyes. No son más que falacias para generar un miedo que no es real. Eso no se lo cree ni el que lo dice. Está tomando por tontos a esas 330.000 personas que nos dieron su confianza en las elecciones. Las tres sensibilidades que formamos Bildu tenemos experiencia de gobierno y de gestión en diferentes instituciones.
-¿En base a qué criterios se realizó el reparto del equipo de gobierno de la Diputación de Gipuzkoa?
-De la misma manera que en su día se elaboraron las listas electorales. Hemos buscado los perfiles más adecuados y se han puesto los nombres sobre la mesa. No ha habido un reparto en base a los posibles votos que ha recibido cada uno en las elecciones de mayo, porque eso es muy difícil de cuantificar.
-¿Cómo valora las críticas dirigidas por otros partidos al diputado general, Martin Garitano?
-Antes y durante la campaña también se han producido. Es una crónica anunciada que a nosotros se nos va a exigir más que a nadie. Pero sabemos que el tiempo nos está dando la razón y así lo ve la sociedad.
-¿Teme que PNV, PSE y PP, que tienen mayoría en las Juntas Generales, puedan realizar una acción de contrapoder al Gobierno de Garitano desde la oposición?
-Esa es una de las opciones que está sobre la mesa. Pero para ese viaje más le habría valido al PNV haber presentado a su candidato a diputado general llegando antes a un acuerdo con el PSE y el PP. Seguramente intentarán bloquear algún proyecto nuestro pero habrá momentos en los que Bildu también coincida con PNV y PSE, y hasta con el PP. Nosotros tenemos las puertas abiertas para llegar a acuerdos. Y no creo que el PNV esté dispuesto en este momento a entrar en esa guerra en las Juntas, en el futuro ya veremos.
-Garitano ha dicho más de una vez que él está abierto al acuerdo.
-Sí. Pero no solo se va a producir eso en Gipuzkoa. Será una tónica general en todos los herrialdes. Por ejemplo, el pasado jueves llegamos a un acuerdo con el PP en el Ayuntamiento de Gasteiz.
-¿Comparte la tesis de que la izquierda abertzale busca romper la hegemonía política del PNV?
-Ésa es una lectura que hace el PNV quizá para reforzar a sus bases y a sus posibles votantes. El peso o la hegemonía de cada formación política o coalición se los va a dar la sociedad en las elecciones.
-¿Qué opinión le merece la exigencia que se hace a Bildu para que condene la violencia y pida a ETA su disolución?
-Estamos haciendo algo más que centrarnos en lo testimonial, dando los pasos para que entremos en una época donde la violencia sea cosa del pasado. Es más, no como Bildu, porque no forma parte, pero sí las formaciones que la conforman, somos miembros del Acuerdo de Gernika, que es una hoja de ruta clara para llegar a la normalización y pacificación. Estamos diciendo claramente que estamos en contra y rechazamos todo tipo de violencia, lo que pasa es que otras formaciones exigen solo el rechazo y la condena al terrorismo de ETA, y se olvidan de que también existe otro tipo de violencia que hay que conseguir superar si queremos llegar a un ambiente de reconciliación, que es lo que hay que buscar.
-¿Qué responde a las acusaciones de connivencia de EA hacia ETA?
-Hay medios de comunicación espoleados por ciertos partidos políticos que se deberían dedicar a escribir ciencia ficción, porque imaginación no les falta. Que levante la mano aquel partido político que no haya hablado con ETA.
-¿Debería el Gobierno central abrir un proceso de diálogo con ETA?
-Sí, y así está escrito en el Acuerdo de Gernika. Tenemos claro que este proceso no tiene vuelta atrás y nuestro compromiso con él es sí o sí, y no aceptaremos que nadie lo bloquee. Hay cosas que hay que zanjar y mientras no podremos cerrar el conflicto. Son temas como las armas y la situación y los derechos de los presos. Viendo ejemplos de otros procesos, como el irlandés, vemos que eso es necesario. Es más, el propio grupo de facilitadores internacionales impulsado por Brian Currin también lo ve así. Pero para el siguiente paso hace falta que el Gobierno se implique y empiece a hablar del tema del desarme y los presos.
-¿Cree que el presidente Zapatero debería ser más valiente?
-Sin lugar a dudas, y también la propia Unión Europea. Hace un año o unos meses podría entender que Zapatero tuviera reticencias o incredulidad debido a la experiencia del anterior proceso, pero a estas alturas dentro del PSOE y entre la gente que tiene alrededor el presidente nadie duda de que el actual proceso es sincero y diferente al anterior. Su negativa a moverse más claramente es por el miedo al PP.
-¿Cómo valora la detención de dos presuntos miembros de ETA la pasada semana, el que siga la labor policial contra el terrorismo?
-Ya sabíamos que eso iba a ser así. No cambia nada. Lo que tenemos que hacer es acelerar el proceso para que cuanto antes deje de haber miembros de ETA y armas.
-¿Comparte la interpretación de Garitano de que ETA «ha dejado las armas»?
-Insisto en que desde el Acuerdo de Gernika estamos haciendo peticiones a las diferentes partes para una resolución del conflicto, y por ahora el único que está dando pasos en la dirección adecuada es ETA. Ha dicho que respalda la Declaración de Bruselas y ha puesto finiquito al 'impuesto revolucionario'. Son decisiones que toma por primera vez en su historia. La apuesta de Bildu era que la política cerrase puertas a la alternativa armada y el tiempo nos está dando la razón. Según vayamos profundizando en esa línea las vías armadas van a tener las puertas más cerradas. Estamos en esta última situación y no espero una marcha atrás. Pero la única manera de tener la certeza al 100% es con un proceso de conversaciones y negociaciones entre ETA y el Estado español.
-Arnaldo Otegi dijo en el juicio por el caso Bateragune que ETA «sobra y estorba» ¿Lo respalda?
-Sí. La gran diferencia de este proceso con respecto a los anteriores es que la izquierda abertzale se ha dado cuenta de que tenía que cambiar su estrategia en 180 grados y de que ahí no había opciones para la vía armada. Otegi declaró también que al independentismo vasco no le interesa que haya una opción armada activa porque sabe que eso va en contra de la unión entre los abertzales y que para el mundo de Batasuna sería un suicidio político. Eso lleva diciendo EA desde su fundación.
-¿Confía en la absolución de los juzgados por el caso Bateragune?
- No entendería otra resolución. Una condena sería un error gravísimo, entre otras cosas porque, como ya testificó EA en la vista, se ha demostrado de que antes de que ETA hablara en un documento suyo de un polo soberanista, nuestro partido ya lo llevaba pronunciando años antes. Ahora está dando sus frutos porque antes faltaba un posicionamiento claro con respecto a la violencia por parte de la izquierda abertzale.