lunes, 19 de septiembre de 2005

Contra viento y marea

EL CORREO
Algunos participantes exhibían consignas contra la implantación de la OTA en Sopelana.

Las previsiones de lluvia y viento desanimaron ayer a muchos asiduos a la carrera nudista de Sopelana. Tras una madrugada de fuertes precipitaciones, setenta deportistas acudieron a la cita en la playa Salvaje, menos de la mitad de los que se presentaron el año pasado. Desafiaron desnudos al viento que levantaba la arena y a las oscuras nubes que cubrían el cielo.

«Al principio buscábamos más el espectáculo. Intentábamos equilibrar el número de personas que se acercaba a ver la carrera con los que participaban, porque es difícil atraer en septiembre a la gente a la playa», explicó Patxi Ros. Él inició esta experiencia en 1998 para entregar el testigo a Euskal Naturalista Elkartea (ENE). Su presidenta, Maite Bikuña, resumió su objetivo actual: «que se vea que somos gente normal que, simplemente, tomamos el sol o corremos desnudos. Queremos dejar de ser una noticia de curiosidad para pasar a ocupar las páginas de Deportes. Es una prueba dura».

La carrera ha evolucionado con el tiempo. Al principio había más deportistas. La dureza de la carrera les beneficiaba, pero ahora se nota que hay más personas que participan por probar la experiencia. «Es una carrera muy bonita, en la que se juntan quienes reivindican el nudismo y quienes practican un deporte», apuntó Ros. Ayer les tocó otra reivindicación añadida: la de la OTA. Una veintena de personas portaron una pancarta contra el sistema de regulación de aparcamiento en Sopelana, y otras se pintaron el lema 'OTA ez' en su cuerpo.

Participación infantil

En la competición de la Salvaje cada vez hay más niños. El erandiotarra Mikel Rodríguez, ganador de la carrera infantil a sus 9 años, opina que «se corre mejor desnudo, porque llevas menos peso encima». El bilbaíno Asier González atravesó la meta detrás de él para apuntar otros argumentos convincentes: «Me hace ilusión participar y haber sido segundo, porque aquí no pagas la inscripción, y te dan trofeo y medalla».

Peter Hogijen, un triatleta holandés de paso por Vizcaya, terminó cansado los 5 kilómetros aunque reconoció, en inglés, que «se suda más con ropa en las competiciones en las que tomo parte». Radiante se mostró Joan Corchero. Para esta aficionada al 'footing' alavesa de 38 años era novedad lo de correr en cueros. «Aquí eres más consciente de que corres, porque tienes que mirar la arena, en cambio en el asfalto coges un ritmo y sigues con él sin mirar abajo». Al ganador, Iñaki Marsal, un navarro que se estrenaba en esta competición, le encantó la experiencia y anunció que se apuntará el año próximo.