lunes, 2 de abril de 2007

Las encuestas «se han confundido históricamente» con respecto a las expectativas de EA


Begoña Errazti se despidió el pasado viernes durante el último pleno de la legislatura de su cargo de parlamentaria en Navarra. Abandona sus tareas «satisfecha», tras ocupar doce años el escaño. A partir de ahora se dedicará en exclusiva a las elecciones y a las exigencias de su puesto de presidenta de Eusko Alkartasuna. A su juicio, el PNV defiende un modelo social que no coincide con el de «desarrollo y apoyo a las empresas» que atribuye a su propia formación. Partidaria inicialmente de la coalición con el PNV, asumió la decisión contraria de la ejecutiva. Rendirá cuentas del último cuatrienio ante su militancia en el congreso que afrontará en otoño.

-¿Le cogió por sorpresa la propuesta de rebaja al 28% del impuesto de sociedades defendida por el PNV?

-El PNV tomó una decisión unilateral en las instituciones en las que tiene la responsabilidad de Hacienda, así como la de negociar con el PP. La decisión es legítima, lo que no cabe es responsabilizar a los demás de que no la aceptemos. Si le añadimos que somos socios de gobierno en Vizcaya y Guipúzcoa es más inaceptable, y si se le sumamos la actitud de algunos portavoces del PNV, fundamentalmente su diputado general de Vizcaya, insultando, pues todavía menos.

-¿Cuál es la diferencia fundamental entre el PNV y EA en este asunto tan espinoso?

-El PNV no ha querido ir a los argumentos de fondo. La importancia de uno o dos puntos puede ser discutible, pero nuestras enmiendas se han debido al modelo que planteamos, que tiene que ver con la posibilidad de deducciones a las empresas, pero después de inversiones en personal, bienes de equipo, investigación y desarrollo. Eso significa futuro y que las empresas se quedan en Euskadi, que generan riqueza. Apoyamos a las empresas desde el interés público, que significa unas deducciones, pero pensando en un futuro erradicado en el País Vasco. El PNV se ha inclinado por otra opción; no pagan, pero pasado mañana se pueden ir tranquilamente, porque en China o en no sé dónde es mucho más barato producir. El modelo del PNV es cortoplacista.

-Hablan de modelos sociales distintos.

-Lo han querido convertir en una escenificación demasiado burda, de muy poco nivel. Como si la discusión fuera la diferencia de puntos y en la que todos los demás tenían la culpa. Pues esa escenificación no ha servido para nada, porque el PNV no ha podido ir al fondo de la cuestión ante la falta de argumentos. Apostaba por un modelo que tiene que ver con el del PP, donde a las empresas no les hacemos pagar y no les comprometemos a nada. Sin embargo, EA defiende un modelo que no hace daño a las empresas, el 30%, cuando el año anterior era del 32'6%. Se trata de un modelo social muy distinto; o las empresas no pagan ahora o bien pagan un poco más, pero luego les ayudamos para que realmente estén en Euskadi y haya futuro económico para nuestros hijos.

Gobierno blindado

-El PNV les tilda de electoralistas y de buscar distanciarse de ellos de cara a los comicios.

-Hemos oído unos cuantos insultos por parte de responsables del PNV.

-Ustedes también les han acusado de prepotentes.

-Una cosa es tener la mayoría en un gobierno o en un parlamento y otra, pensar que eres el único que puede tomar decisiones. El PNV decide el 28% y los demás tenemos que pasar por el aro sin contraste. Yo creo que es mucho mejor un acuerdo.

-¿Puede afectar de algún modo al pacto de legislatura?

-El Gobierno tiene su programa, que se está cumpliendo, y ése es su blindaje.

-En su publicidad de precampaña presentan a su partido como de izquierdas.

-Es lo que somos, siempre ha estado en nuestra línea ideológica. Otra cosa es que alguien tenga prejuicios.

-En la encuesta electoral de EL CORREO no salen muy bien parados, con riesgo de quedarse sin representación en alguna institución importante.

-Históricamente se han confundido con respecto a EA. Al día siguiente salió otra encuesta que nos daba mejor.

-¿Cree que alguien de su formación partidario de la coalición con el PNV puede alegrarse de los sondeos más negativos?

-No. De lo contrario, no estaría en EA.

-¿Cree que la izquierda abertzale estará presente en las elecciones?

-Creo que la Ley de Partidos es un error histórico del PSOE, no del PP, porque esa es su línea ideológica. Batasuna, por su parte, tiene que conjugar la vía política con el respeto a todos los derechos humanos.

-¿Considera recuperable el proceso de paz?

-El reto fundamental del pueblo vasco es la normalización política y creo que estamos en un momento muy complicado. Estamos en un proceso incipiente que está paralizado interesadamente, utilizando además la excusa de las elecciones. ETA no tiene derecho a manejar nuestra agenda política de resolución del contencioso vasco. Yo le niego cualquier capacidad de agente político. Si habíamos llegado en la interlocución entre la mayoría de partidos de los acuerdos y los disensos, por qué todo eso parece que no sirve con disculpas. No hay razones legítimas para el retraso, sino de mantenimiento de poder y electoralistas a corto plazo, así como que la mayoría de la sociedad vasca está por una superación del actual marco jurídico.

-Estas decisiones, precisamente, son las que utiliza el PP para salir a la calle.

-El PP ha convertido en bandera para sus intereses y contra el Partido Socialista la crispación y el enfrentamiento. Han hecho el mismo análisis que UPN en Navarra, sacar rendimiento electoral enfrentando sectores sociales. Han llegado a la conclusión de que eso les da votos. Ningún partido democrático tiene derecho a enfrentar a la sociedad para conseguir sus objetivos. El PP, UPN y CDN han resucitado símbolos, actitudes, posiciones políticas que son de la dictadura. Eso hicieron en la manifestación de Pamplona, donde tuvieron que traer mucha gente de fuera. Están generando que a uno le agredan en la calle por pensar diferente.

-El lunes se vivió un nuevo capítulo del 'caso Ibarretxe'.

-Ciertos sectores del poder judicial están empeñados en judicializar la política. El PP ha recuperado estrategias del tiempo de Aznar para desestabilizar. Se ve cuando ciertos jueces del TSJPV van en contra de las instituciones vascas intentando debilitarlas. Un país democrático normalmente no está sujeto a este escaparate continuo de las personas desfilando por los tribunales.

_¿Le da envidia la fotografía de Irlanda?

-No, nosotros tendremos una mejor.

-¿Cuándo?

-Me gustaría que fuera pronto. Yo espero la foto del consenso democrático en la mesa de partidos.

-¿La considera recuperable?

-Tiene que serlo porque, al final, es el instrumento para llegar al consenso democrático. De lo contrario, no habrá solución al conflicto político vasco. Hemos puesto en práctica otros instrumentos anteriores que nos han servido para desbrozar el camino. ¿Por qué ahora tirar por la borda todo ese trabajo?

Dejar sitio

-El descenso de votos soberanistas en las elecciones de Quebec lleva a la reflexión.

-Los resultados en las elecciones fluctúa. En Quebec avanzaron muchísimo con la declaración del Tribunal Supremo de Canadá, que fue aceptar que hay un principio democrático que obliga a pactar y permite la independencia de Quebec si así lo decide la ciudadanía. Por contra, en los últimos años, en la propia UE hay varios países nuevos independientes y Kosovo está a la vuelta de la esquina. Nuestra referencia más próxima va cada vez más a la ruptura de los estados decimonónicos. Es cuestión de tiempo.

-La aplicación de la reforma de los modelos lingüísticos traerá cola.

-Hay que poner instrumentos en el ámbito educativo para que el euskera se desarrolle como debe. Como madre, me parece una inmensa suerte tener acceso a dos idiomas que, al final, son cuatro.

-¿El nivel de exigencia de euskera en Álava será el mismo que, por ejemplo, en Guipúzcoa?

-Hay que conseguir para todo el alumnado que conozcan la lengua en su sentido de expresión, de su lectura y escritura.

-Acaba la legislatura y su trabajo de parlamentaria. ¿Qué balance hace?

-Han sido tres legislaturas, doce años, y ya anuncié que ésta era la última. Para mí ha sido un honor ser representante de la ciudadanía, me creo el hecho parlamentario y me gusta reflexionar y trabajar las leyes, también el espacio político de contraste de ideas. La vida son fases y hay que saber cuándo terminan. También hay que dejar sitio. La política la entiendo como un trabajo de equipo. Empezamos con dos parlamentarios y en el último entrego cuatro como cabeza de lista, con lo cual me siento satisfecha, subiendo mucho la proporción de votos con respecto a cuando entré, en 1995.