miércoles, 7 de noviembre de 2007

El apoyo matizado a la consulta fija la estrategia de EA hasta 2010


El apoyo al «plan del Gobierno destinado a hacer efectivo el pronunciamiento del Pueblo Vasco sobre su futuro político a través de la consulta popular» es lo que «marca la estrategia de EA para los próximos años», según recoge su ponencia política. Pero ese apoyo tiene condiciones. La fundamental, decidir por mayoría, sin añadidos de transversalidad.

Iñaki IRIONDO. Gara

El proyecto de ponencia política de EA determina que el autonomismo no da más de sí, marca como estrategia para la consecución de la independencia la vía del principio democrático fijada por la Corte Suprema de Canadá para Québec y, en ese camino, la hoja de ruta del partido para los próximos tres años será el apoyo a la consulta popular impulsada por el Gobierno de Lakua.

El texto ha sido remitido ya a los afiliados de la formación y se ha abierto el plazo de enmiendas. Su aprobación definitiva se abordará en el VII Congreso, a celebrar en Donostia el 15 y 16 de diciembre.

En el proyecto se aboga por «la superación del autonomismo», a la vista de que «transcurridos 28 años de experiencia autonómica, y sin perjuicio de ponderar en su justa media las cotas de autogobierno alcanzadas, tenemos la certeza de que el modelo ya no da más de sí».

Denuncia EA la falta de transferencias y la conversión del modelo autonómico en una mera «descentralización administrativa uniforme», por lo que concluye que ni desde postulados ideológicos ni desde la práctica «hay razón para continuar instalados en el actual sistema».

El modelo de Québec

Desde el primer congreso, EA sitúa en su horizonte «la formación de un estado independiente» a través del ejercicio del derecho de autodeterminación. En esta ponencia toma como el camino más adecuado para ello el del «principio democrático», que explica en la práctica con el ejemplo de Québec.

La ponencia política recoge el dictamen de la Corte Suprema de Canadá cuando el Gobierno canadiense le preguntó si Québec tenía derecho a la autodeterminación y si las instituciones de Québec podían proceder unilateralmente a la secesión de Canadá.

La respuesta de la Corte fue que ni el Derecho internacional ni el de Canadá reconocen a Québec el derecho de autodeterminación ni el de secesión unilateral. Pero que, ahora bien, «si en un referéndum una mayoría clara de ciudadanos de Québec, ante una pregunta clara sobre la secesión, se obtienen resultados positivos, el Gobierno de Canadá, en virtud del principio democrático de respeto a las mayorías, tiene la obligación de negociar con Québec, quien, en virtud del principio federativo, está igualmente obligado a negociar o pactar la solución, antes de proceder de forma unilateral».

Según EA, «la reciente propuesta de consulta formulada por el lehendakari en nombre de su gobierno está claramente inspirada en esta doctrina.

A partir de ahí, el proyecto de ponencia establece que la estrategia de EA para los próximos años será el apoyo a ese plan «destinado a hacer efectivo el pronunciamiento del Pueblo Vasco sobre su futuro político a través de la consulta popular, con plazos y medidas concretas que en su escenario final nos colocan en el 2010».

Condiciones y reserva

En cualquier caso, EA mantiene que ese apoyo «no está exento de condiciones». Y «la primera y fundamental» es la de que el resultado de la consulta se decida por mayoría «sin añadiduras de trasversalidad que supondrían otorgar derecho de veto a los partidos estatales o primar a las minorías».

Además, EA señala que todavía hay muchos aspectos por fijar en torno incluso al contenido de la consulta, por lo que en su proyecto de ponencia «se reserva el derecho a introducir en ella las aportaciones y/o correcciones que considere oportunas en la medida que se vayan concretando sus perfiles».

Por otra parte, el texto recoge que «EA es consciente de que la previsible y anunciada oposición del Estado a esta nueva iniciativa nos va a situar en un escenario de confrontación insti- tucional no exento de riesgos a los que se debe hacer frente con actitudes estrictamente democráticas de resistencia institucional y cívica, con la mirada puesta en una solución europea, más que estatal».