viernes, 14 de marzo de 2008

EA dice que una reforma del Estatuto que no solucione el conflicto y no acerque a la paz será "un viaje a ninguna parte"


BILBAO, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Eusko Alkartasuna (EA), Unai Ziarreta, advirtió hoy de que una reforma del Estatuto de Autonomía de Gernika "que no solucione el conflicto político y no nos acerque definitivamente a la paz" será "un viaje a ninguna parte".

En un comunicado, Ziarreta se refirió, de esta forma, a las declaraciones de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien hoy aseguró que la reforma del Estatuto vasco de Autonomía será posible si se hace conforme a lo previsto por la Constitución y la Ley, con lo que llamó "las tres C's: Constitución, consenso y ciudadanía".

El líder de EA respondió a la vicepresidenta que la reforma del Estatuto de Gernika "sólo tendrá sentido si entra a fondo a resolver el conflicto político" y lamentó que el Gobierno español "siga empeñado en poner límites a la voluntad de la sociedad vasca".

En ese sentido, dijo a la vicepresidenta del Gobierno que la reforma del Estatuto de Gernika "no puede basarse en la c de Constitución, como límite a las legítimas aspiraciones de la ciudadanía vasca, ni en la c de consenso entendido, como hace el PSOE, como derecho a veto de los acuerdos mayoritarios que no le satisfacen, veto que ya aplicó en 2005 para despreciar en el Congreso la propuesta de nuevo Estatuto aprobada por la mayoría absoluta del Parlamento vasco".

Frente a ello, el presidente de EA invitó al PSOE a emplear "las tres 'd', de diálogo, derechos y democracia" y apostó por un diálogo "sin límites para abordar, de una vez por todas, la resolución del conflicto político vasco mediante un acuerdo que garantice todos los derechos y la posibilidad de desarrollar y materializar todos los proyectos políticos en democracia, desde el respeto a la voluntad mayoritaria de la sociedad vasca".

Ziarreta subrayó que la reforma del actual marco estatutario "deberá ser fruto del diálogo, del reconocimiento de derechos y de la aplicación estricta de la democracia".

"Sólo a partir de esta triple premisa - manifestó- podremos resolver el problema político y tendrá sentido la reforma del Estatuto. De lo contrario, una reforma que no solucione el conflicto y no nos acerque definitivamente a la paz será un viaje a ninguna parte".