sábado, 31 de octubre de 2009

EA espera una "reflexión clara" sobre la violencia


El secretario general de EA, Peio Urizar, pidió hoy a la izquierda abertzale ilegalizada que, pese a las últimas detenciones de sus dirigentes, sigan adelante con su periodo de "reflexión" y muestre "cuanto antes" su postura "oficial" para llegar a "acuerdos de mínimos" entre formaciones nacionalistas.


En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, destacó que, tras las últimos movimientos en el seno de EA, con un congreso extraordinario y cambio en la dirección, ahora la formación cuenta con una voz "única" tras las "tanganas internas" recientes.



En cuanto a su ausencia en la reunión de hoy del Foro de Debate Nacional, explicó que se debe a que en el documento que se va a presentar hoy en dicho foro "no quedaba claramente definida" una apuesta por "vías políticas y civiles". "Si desde el principio no queda eso claro empezamos a engañarnos", añadió.


"Con esto, que no lo hacemos por desmentir nada, queda claro que todas las acusaciones que se han lanzado diciendo que EA no era más que la siguiente sigla de la izquierda abertzale y que éramos manipulados... tenemos claro que nosotros estaremos en todos aquellos sitios en donde haya voluntad por parte de todos para llegar a una resolución del conflicto por las vías que acabo de citar", añadió.


De igual forma, advirtió de que "por el mero hecho de hacer número, de hacer grupo" con otras formaciones nacionalistas, EA no va a "hipotecar" su compromiso con sus votantes.


A su entender, todavía quedan "muchas oportunidades para avanzar" y "lo que ETA quiera pretender con sus reflexiones internas" preocupa "poco" a EA, porque dichas reflexiones de la banda terrorista "están en otra dimensión".


Urizar precisó que no cree que el papel de su partido sea el de acoger a votantes de antiguas siglas ilegalizadas, a pesar de que su decisión de presentarse en solitario en las elecciones autonómicas les hiciera perder peso en el Parlamento vasco.



El dirigente de EA reconoció que no supieron "vender el mensaje" de su partido pero destacó que la decisión fue "acertada" y existen "150.000 abertzales" que no han acudido a votar en los últimos comicios.


"La gente se está quedando en casa porque no estamos acertando con el mensaje, no me refiero ya tanto a EA, porque esas 150.000 personas que se están absteniendo no votan a ninguna formación abertzale y tampoco se encuentran entre los votos nulos que podrían ser de la izquierda abertzale", incidió.


A su juicio, "un trabajo en común entre abertzales puede ilusionar a esa gente" para "revivir momentos en los que se veía que el voto abertzale era bastante superior", algo que es "la realidad de la sociedad vasca".


Urizar también dijo que la izquierda abertzale está realizando una reflexión "en ese sentido", por lo que denunció

las detenciones de dirigentes como Arnaldo Otegi o Rafa Díez Usabiaga que "estaban haciendo ese trabajo positivo".


En este sentido, explicó que la voluntad de la izquierda abertzale en este sentido "era seria" y recordó que el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya dijo hace unos meses que "ni condenando la violencia Batasuna iba a volver a la vida política".


"Desde la perspectiva de que todo es ETA, o desde la perspectiva de que todo lo que se vaya a mover va a estar controlado por ETA, al final se puede condenar cualquier movimiento que vaya a haber. Por desgracia, estamos en una situación en la que no nos podemos permitir eso", advirtió.


Asimismo, a pesar de que a la izquierda abertzale "le quedan pocos referentes históricos que puedan tirar del tren", indicó que este mundo mantiene su voluntad de "seguir en esa línea".


"Estamos pidiendo que, cuanto antes, tengamos la postura oficial y pública de la izquierda abertzale para que podamos sentarnos y llegar a unos acuerdos de mínimos que, venimos diciendo una y otra vez, es lo que quiere la mayoría de la sociedad vasca y está en la línea de los partidos abertzales", subrayó.


Además, dijo que dentro del PNV existen poturas favorables a un trabajo común de formaciones abertzales, algo que "ilusionaría más a al electorado" nacionalista vasco.