jueves, 22 de octubre de 2009

ELA reclama "pasos unilaterales" a ETA porque "el Estado no va a dar nada a cambio"


El sindicato ELA considera "urgente" que ETA de "pasos unilaterales" para acabar con la "lucha armada", en el convencimiento de que el Estado no va a dar nada a cambio y de que el final de la "estrategia armada" ayudaría a crear alianzas y dar el control a los soberanistas.

El secretario general del sindicato, Adolfo Muñoz, ha dado a conocer hoy la última reflexión política realizada en el Comité Nacional de ELA y plasmada en un documento, 'Desarmar la razón de estado', en el que se afirma que "el MLNV debe validar una apuesta sólo política".

Según Muñoz, es necesario que ETA dé esos "pasos unilaterales" porque aunque en anteriores procesos la "desmilitarización" ha estado sujeta a que "el Estado simultáneamente reconociera determinados elementos políticos", el sindicato concluye que "esa foto no se va a dar y exigimos y pedimos que los pasos en relación a eso tiene que ser unilaterales".

"No se tiene que dar en la expectativa de que te vayan a dar no se qué contenido político. El Estado no va a dar eso y si estamos convencidos de que hay que buscar sobre otros elementos la polarización, en la lucha social, civil y política, y no es compatible decir eso y actuar con lucha armada", ha insistido.
Para ELA , el "final de la estrategia armada" ayudaría "a crear escenarios que otorguen la iniciativa y el control del tiempo a quienes apuestan por la soberanía de nuestro pueblo, y no al Estado". "Nosotros el día que eso llegue vamos a bailar de alegría. Hay mucha gente en este país que más allá de que se oculten o se tergiversen las realidades sociales, está esperando esa situación, nuestra organización también", ha indicado Muñoz, subrayando también que hay "una clase política que el día que ETA acabe no va a saber qué decir".

No es posible reformar el marco constitucional

Muñoz ha reiterado la apuesta por el diálogo y la negociación de su organización para superar el "escenario de bloqueo al que asistimos". Su análisis político soberanista insiste asimismo en la urgencia de dar por definitivo que "no hay posibilidad de revisión de marco constitucional, ni siquiera de cumplimiento del actual marco estatutario, de la mano de los dos grandes partidos del Estado", PP y PSOE, que mantienen un férreo acuerdo y política de Estado, "compartida por las principales instituciones y poderes".

A ello unen que "el nacionalismo institucional no quiere elevar a definitivo que el pacto de estado no da", que avanza la "uniformidad" en el terreno político y también en el sociolaboral y que el "recorte" de derechos y libertades "se agrava". "El nacionalismo institucional ha decidido no confrontar", afirma el sindicato, que también denuncia como la patronal "goza de garantías plenas con todas las fuerzas políticas que hoy por hoy tienen opción de Gobierno".

En este coyuntura, ELA reclama su papel en defensa de los intereses de la clase que le definen y de que está sea su aportación a la construcción nacional. Muñoz ha querido dejar claro que su sindicato "no es presa partidaria de nadie" y está legitimado para tener opinión política, reafirmando su apuesta por un sindicalismo autónomo, política y financieramente, que les lleva a "vivir de las cuotas".

Adolfo Muñoz, más allá de definir su análisis como una vuelta al Pacto de Lizarra, ha destacado que "si los que defienden el sacrosanto Estado español tiene todo el derecho a sumar, los demás también".

"Lo que no vale es que desde el ámbito español del pacto de estado cerrado a cal y canto se diga que es ilegítimo la suma en clave de soberanía vasca y sí es legítima la suma en clave de mantener la soberanía española", ha explicado, añadiendo que "la filosofía que está detrás de eso no es ninguna perversión, salvo que haya alguien que decida que eso no cabe en democracia, con lo cual lo que estamos diciendo es que no hay democracia".

Finalmente, el dirigente de ELA ha indicado que leerán con mucho detenimiento la última propuesta de Batasuna cuando la tengan, aunque lo que han podido conocer hasta ahora "es probablemente la mejor literatura jamás escrita en los últimos años". "Le falta concreción, deseamos esa concreción y es inadmisible que se pongan elementos de bloqueo al ansia que tiene la sociedad vasca porque esta situación se desbloquee de una vez", ha concluido.