sábado, 12 de diciembre de 2009

EA asume las consecuencias de una confrontación democrática con el Estado


El secretario general de Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, mostró ayer la convicción de su partido de que «antes o después llegaremos a una confrontación con el Estado, una confrontación democrática y que será solamente política». Si este paso tuviera consecuencias como una posible acción de la Audiencia Nacional, Urizar asumió que «tendremos que aceptarlo».

En una entrevista en Euskadi Irratia, en la que el líder de EA volvió a apostar claramente por «el trabajo en común entre independentistas», le preguntaron sobre las menciones a su partido en el auto del juez Baltasar Garzón que decretó el encarcelamiento de Arnaldo Otegi, Rafa Díez, Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez. Urizar recordó que el contenido de los autos de Garzón no es un dato desdeñable. Según señaló textualmente, «por lo que nos cuentan, aparecer en los autos de Garzón no suele ser gratuito. Veremos si tiene consecuencias o no, pero lo que tenemos claro es que, y EA lo ha dicho históricamente, antes o después llegaremos a una confrontación con el Estado, una confrontación democrática y que será solamente política. Mientras sigamos en esa vía, si nos llega algo de la mano de Garzón o de algún otro, tendremos que aceptarlo».

Urizar manifestó, respecto a una posible confrontación con el Estado, que existen «dos opciones»: «admitir» el actual estatus o «avanzar, intensificar la tensión y posibilitar la confrontación institucional o de otro tipo». «Desgraciadamente, creo que va a ser así, porque desde Madrid nunca van a aceptar el derecho de Euskal Herria a ser una nación». Precisó que para la confrontación institucional es necesario conseguir primero una mayoría, y en cuanto a la confrontación en la calle puso como ejemplo la que desarrolló el movimiento insumiso al servicio militar español en los años 80.

Urizar defendió nuevamente «el trabajo en común entre independentistas», y explicó que su partido ya ha hecho públicos «los mínimos» para emprender esa tarea y que la izquierda abertzale, «por lo menos en gran parte», puso sus condiciones en la declaración de Altsasu. Así, indicó que ahora están «a la espera» de que el resto de partidos, sindicatos y agentes sociales «hagan lo mismo para poder entrar ya en concreciones». En cuanto a ETA, señaló su deseo de que «deje la política en manos de los políticos» y que «sólo entre en asuntos técnicos» derivados del desarme. Reiteró que el acuerdo sólo es posible desde la utilización exclusiva de «medios políticos y pacíficos», como «hemos dicho desde el primer día».