lunes, 13 de junio de 2011

Nos habéis dado los votos y nosotros os devolveremos poder popular para que gobernéis



Ayer se constituyeron los ayuntamientos en los cuatro territorios de Hego Euskal Herria y 123 alcaldías han pasado a manos de la coalición Bildu que ve materializado de esta manera unos resultados electorales excepcionales.

La alternativa abertzale, de izquierdas y soberanista es sin duda la principal fuerza municipal en los cuatro territorios y su propuesta política, sus 123 alcaldías y sus más de 1.100 concejales, van a transformar de raíz las instituciones más próximas a los ciudadanos. Ese es el compromiso que adquirimos.

Bildu: Eje central capaz de buscar acuerdos
Y lo decimos desde la centralidad política que hemos adquirido, porque hemos sido la única fuerza de acordar la gobernabilidad en diferentes municipios en clave de cambio político e institucional, sumando más fuerzas a los resultados inmejorables del 22 de mayo.

Queremos aprovechar la comparecencia de hoy para saludar todos los pactos que se han conseguido en esta dirección de cambio, con perspectiva de avanzar como pueblo, de sumar fuerzas, de anteponer los intereses comunes a los intereses partidistas.

Las fuerzas españolistas siguen en el frente del no
El 22 de mayo nos mostro el camino a seguir, la exigencia del cambio con mayúsculas que reclama nuestro pueblo y mientras algunos hemos tomado buena nota de ello, las fuerzas españolistas representadas por UPN, PP, PSN y PSE siguen en el frente del no, no al cambio político, institucional y social, enrocándose en las alianzas y recetas caducas para entorpecerla.
Saben de antemano que han perdido la batalla de los votos, de la adhesión popular y de las ideas y que solo les queda la trinchera del bloqueo que no conduce a ninguna parte.
El frente del no está necesitado de una profunda reflexión que les lleve a abandonar definitivamente la defensa del esquema político e institucional caduco y trampeado por la Ley de Partidos, que ha sido desechado por abrumadora mayoría el 22 de mayo y, ayer, 11 de junio.

Tarea prioritaria: escenario democrático
Estamos instalados en un nuevo tiempo político donde predomina un escenario institucional en clave de cambio, de punto final a la ilegalización, de punto final a las recetas represivas, de punto final a la negación de derechos y de punto final a la negación del derecho a decidir.

En consecuencia, un nuevo escenario institucional donde nuestra principal tarea, con carácter de urgencia, será avanzar en la consecución de un escenario democrático para este país. Este es el principal mandato de las urnas.

En este sentido, nuestra bandera democrática será la defensa de todos los derechos civiles y políticos, la defensa de un escenario donde todas las formaciones puedan actuar en igualdad de condiciones y, en consecuencia, la defensa de la legalización sin demora de Sortu, la defensa de una solución definitiva para los presos y para todas las victimas en general.

Esta tarea adquiere carácter de urgencia absoluta que acometeremos desde mañana en todos los ayuntamientos que gobernemos y también en todos aquellos que nos toca estar en la oposición.

Cambio social y democracia participativa
El otro gran eje de actuación de la coalición Bildu a partir de mañana estará dirigido a abordar un proyecto de cambio económico y social progresista pueblo a pueblo, abriendo las puertas de par en par a la participación ciudadana.
Nos habéis dado los votos y nosotros os devolveremos poder popular para que gobernéis. Queremos que los próximos cuatro años sean de gobierno de pueblo, está en vuestras manos y nosotros vamos a poner los mecanismos para que sea así.
Llamada a la responsabilidad
Son grandes, grandísimas las tareas que nos toca acometer y la coalición Bildu se pone a la tarea sin más dilaciones en todas las instituciones donde ostenta la alcaldía o tiene una representación.
Tenemos las manos abiertas para el acuerdo, para hacer posible el cambio entre todos y todas, para la búsqueda de soluciones democráticas en los que todos los agentes políticos, sociales y sindicales y todas las personas deben participar, con responsabilidad, con altura de miras, con visión de país, con visión de futuro, pueblo a pueblo.
Vivimos nuevos tiempos y merece la pena hacer una apuesta decidida para afianzar este escenario, porque merecemos la paz y la libertad y no nos cansaremos de trabajar para conseguirlo.