jueves, 23 de junio de 2005

Más de mil personas participan en la 'cacerolada' contra la OTA de Sopelana


Los organizadores condenan los daños causados por 'incontrolados' en el Consistorio
TXEMA IZAGUIRRE/GETXO

Más de mil personas protestaron ayer contra la OTA en la plaza del Ayuntamiento de Sopelana. La iniciativa, convocada por vecinos de la urbanización de Sopelmar, encontró el apoyo popular ante el malestar por la puesta en marcha del sistema de aparcamiento de pago en el centro del municipio y en las inmediaciones de la costa.

Muchos acudieron a la 'cacerolada', convocada para las ocho de la tarde, con pegatinas de 'OTA no'. Aunque la movilización fue pacífica, se vivieron momentos de tensión cuando un numeroso grupo se introdujo en la Casa Consistorial. Algunas personas se encararon con dos trabajadoras municipales, arrojaron papeles y sillas por el suelo y hasta abrieron un par de extintores.

Los organizadores de la protesta condenaron este incidente, que atribuyeron a «la lamentable actuación de algún incontrolado». Mónica Carratalá, portavoz del grupo de vecinos que organizó la 'cacerolada', calificó esta primera movilización contra la OTA en Sopelana de «éxito rotundo, porque se ha demostrado que el pueblo está en contra de la imposición de este sistema de aparcamiento». Carratalá convocó otra movilización para el próximo martes.

La plataforma vecinal ha iniciado una recogida de firmas. También se remitirá una carta al consejero de Transportes del Gobierno vasco «para aclararle que en Sopelana no se potencia la utilización del transporte público, porque ni siquiera hay plazas de aparcamiento libres frente a las estaciones de metro».

Falta de aparcamiento

Entre los asistentes a la protesta estaban algunos comerciantes locales, como José Carlos Moreno, quien se quejó «porque la gente ya tiene tendencia a irse a comprar a las grandes superficies y si en Sopelana les ponen problemas para encontrar aparcamiento, se irán a otros establecimientos». «Todos los pueblos tienen aparcamientos libres frente a sus polideportivos y éste no», se quejó Piedad Bilbao, mientras que Marian Restegi protestaba «porque pronto se crearán problemas en nuevas zonas, como la calle Lizarre, que está cerca del metro y no es zona azul. Todo el mundo irá a aparcar allí, porque es el único sitio donde hay algunas plazas libres».

Los vecinos recibieron el apoyo de todos los partidos de la oposición: Sopela Aurrera, Ezker Batua y PP. Por su parte, el concejal de Comunicación, Información y Turismo, Ricardo Ibarra, condenó que «una movilización que se planteaba como reivindicativa y festiva, por culpa de unas pocas personas haya acabado siendo un acto vandálico». «Pese a ello», dijo el concejal, «la actitud del Ayuntamiento será receptiva con todas las reivindicaciones que de manera razonable se puedan llevar a cabo». Ricardo Ibarra aseguró que están dispuestos «a perfeccionar el sistema, para lo que utilizaremos el diálogo con los vecinos y con los barrios».

Por otra parte, dos máquinas de la OTA aparecieron ayer rotas y varias de ellas tenían desde la mañana las ranuras bloqueadas con poliuretano.