lunes, 15 de enero de 2007

´Hay que redoblar esfuerzos, no podemos permitir que la vía militar se imponga a la política´


Enfadada, afligida pero convencida más que nunca de que la solución al conflicto sólo llegará por la vía política. Así se define la presidenta de Eusko Alkartasuna tras los sucesos de las dos últimas semanas. En esta entrevista, Errazti repasa las principales claves de lo sucedido y lo que habría que hacer para ´recomponer´ la situación. Tampoco se esconde a la hora de afrontar un tema espinoso a nivel interno: el congreso extraordinario del 21 de enero.

¿Cómo define lo que ha ocurrido?

Como inaceptable. ETA pretende ser el agente por excelencia por encima de toda la sociedad vasca, de los partidos y de la voluntad mayoritaria de este pueblo. ETA pretende tutelar y decir cómo tiene que ser ese proceso. Lo peor es que eso parecía ya superado y lo que está claro es que la sociedad vasca no esta ahí, sino en una postura totalmente contraria. ETA ha vuelto a traicionarla y ahora no puede pretender que el Gobierno español negocie con ellos otra cosa que su propia disolución.

¿Y sobre el comunicado?

En el comunicado lo que vemos es una posición absolutamente desvergonzada, no sólo por lo que tiene que ver con la utilización de la violencia, sino que pretende dar un guión de actuación a todo el mundo. Creo que ha dejado a Batasuna en una mala situación, porque dice defender la vía de Anoeta cuando justamente lo que menos necesita Batasuna es que ETA, después de asesinar a dos personas, se posicione en esa clave. Casi da la impresión de que el comunicado tiene varias firmas ya que resulta contradictorio: además de dejar a Batasuna en evidencia, dice que sigue vigente el alto el fuego, pero amenaza con toda la subjetividad del mundo con que si no le gusta hará lo que quiera, es decir, algo como lo de Barajas. ETA pretende marcar las reglas del juego y romperlas cuando le interese y esto es inaceptable. ETA debe darse cuenta de que no representa más que sus propios intereses.

Se ha insinuado que las contradicciones que describe y el hecho de que no hubiera un aviso previo al atentado pueden ser síntomas de fractura dentro de ETA...

Estas cosas me hacen pensar en ciertos cambios de personas, pero he de aclarar que no tengo ninguna seguridad. Lo que es evidente es que hay contradicciones, pero una fractura al estilo del IRA y el IRA auténtico, cosa que incluso se ha sugerido en esa dinámica de mimetismo con Irlanda, no creo.

Viendo la marcha que ha llevado el proceso y las constantes denuncias sobre su paralización; ¿esto era esperable?

No y la prueba está en que ha pillado de sorpresa a todos, hasta a la propia Batasuna. Nosotros, tras el atentado, hemos mantenido contactos con ellos todos estos días y así lo constatamos. Es verdad que estábamos en un punto crítico, pero eso no justifica nunca un ejercicio de violencia extrema como el que ha realizado ETA. Eso es una barbaridad. No podemos permitir que otros, por la vía militar, nos rompan un proceso que tanto esfuerzo ha costado poner en marcha. Además, hay que darse cuenta de que ETA, con su acción, ha alimentado y reforzado las tesis de quienes se oponen al camino de la paz por vías políticas, como son el PP y UPN, con lo que su acción toma tintes de dramático absurdo.

Dice que han mantenido contactos con Batasuna, ¿qué se ha hablado en esas citas?

Son contactos discretos y no voy a desvelar su contenido, pero básicamente es lo que ya he dicho, que hay que reforzar los esfuerzos para recuperar el proceso. Nosotros les hemos transmitido que no hay que permitir que otros nos rompan los anhelos de paz de la ciudadanía y les hemos dicho muy claro que han de posicionarse a favor del camino político como única vía válida para resolver este conflicto.

¿Y la respuesta?

Queremos percibir su convicción por que hay que seguir por el camino emprendido hace nueve meses.

¿Cambian las claves del diálogo?

No, porque las claves ya estaban en cima de la mesa: son el reconocimiento de la capacidad de decisión de la ciudadanía vasca, incluida por supuesto la navarra, y la territorialidad. En una palabra, es respeto por lo que decida esta sociedad.

Evidentemente la mesa de partidos sigue siendo la apuesta...

Pero la mesa de partidos no entendida como un fin, sino como un medio para llegar a acuerdos. Eso sí, hay que ser conscientes de que el atentado de ETA va a retrasar su constitución, pero lo que no podemos permitir es que la imposibilite porque sería tanto como reconocer que la vía militar está por encima de la política y que la violencia tiene sentido.

¿El verdadero éxito de estos meses de debate ha sido el propio debate, es decir, hablar con normalidad relativa de conceptos como derecho de decisión o territorialidad?

Claro que sí y ése es un avance sustancial, es decir, la definición de las claves políticas de un conflicto que va mucho más allá de ETA, aunque la forma de abordar esas claves no la compartamos todos. Pero hay que tener clara una cosa: un demócrata no puede impedir una decisión democrática como tampoco le puede negar a una sociedad su derecho a poder elegir. Y no valen subterfugios, ya sean éstos métodos terroristas o sean argumentaciones políticas que en definitiva se basen en la violencia para impedir que se ejerza ese derecho democrático. Y ejemplos tenemos: de lo primero es ETA, pero el PP y UPN encarnan lo segundo puesto que en los tiempos del alto el fuego, cuando no había violencia, demostraron que lo que les preocupa realmente es que este pueblo pueda elegir.

Ve alguna vez a UPN y PP en una dinámica de solución del conflicto en los términos que se demandan

No, ahora mismo no y lo que creo es que ellos van a explotar electoralmente la ruptura del proceso.

En el plano práctico, ¿qué se puede hacer para superar esta situación?

Una obviedad; exigir el fin de la violencia y favorecer la interlocución política y en eso coincidimos con todos los que hemos hablado

¿Y con quiénes han hablado?

Tenemos relaciones con todos los partidos pero, sobre este tema, nos hemos centrado en PNV y PSOE, además de en Batasuna.

¿Su impresión, después de los contactos mantenidos con los socialistas, es que seguirán apostando por buscar la paz?

Prefiero pensar que sí, pero es verdad que eso hay que ir demostrándolo. El PSOE sigue muy condicionado por la estrategia de presión del PP, pero eso tampoco justifica que rompan con el camino de diálogo emprendido. El PSOE tiene una enorme responsabilidad como Gobierno central y lo que compromete tiene que cumplir. Pese a la presión del PP, hay que exigir que se pongan medios donde se dijo que se iban a poner.

¿Dónde se dijo que se iban a poner esos medios?

Hay temas clarísimos como, por ejemplo, la excarcelación de los presos con enfermedades graves e incurables, un tema dramático, solucionable y con posibilidades legales de hacerlo. Al final es un tema de intención política. Los mismos argumentos se pueden utilizar con el tema de la dispersión o con el del endurecimiento a posteriori de penas, y todo ello esta en manos del PSOE. Su responsabilidad real por impulsar una solución desde la vertiente política al contencioso vasco pasa por solucionar cuestiones clarísimas como estas, cuestiones que, en el plano militar, acabarán con la disolución de ETA.

¿Cree realmente posible que lo que no se ha acometido en nueve meses se pueda acometer ahora?

En un espacio corto de tiempo lo veo complicado, pero es que el PSOE tendrá que hacerlo si realmente apuesta por una solución política y dialogada a este contencioso. Esos temas estaban hablados pero sin desarrollar, y no porque haya habido un atentado, que los retrasa aún más, sino porque creo que se dio un enfoque erróneo al desarrollo del proceso.

Explíquese...

Su error fue creer que era más importante la vía militar para, a través de ella, poder incidir en la vía política. Si hubiera sido al revés, probablemente hoy no estaríamos aquí hablando de estas cosas, sino de otras más positivas y más avanzadas. Pero que esto no se interprete en absoluto como una justificación de un atentado tan terrible como inútil.

Y ahora las elecciones...

Es verdad que las elecciones complican la cosa, pero esperemos que nadie quiera radicalizar sus posiciones para generar más conflicto y confusión y criminalizar así la pluralidad necesaria que ha de surgir de la propia concurrencia electoral. Me refiero a que recetas del pasado, sobre todo basadas en la exclusión, no nos sirven y para evitarlas necesitamos responsabilidad y compromiso de todas las fuerzas políticas.

EA rechaza una reedición del Pacto Antiterrorista por lo que supondría de criminalización del nacionalismo e involución democrática, pero, y al hilo del encuentro con el ministro Rubalcaba, ¿cuál es su receta?

La defensa de la seguridad de la ciudadanía, por la que tiene que velar de forma democrática la Policía, y por otro lado, la apuesta por la vía política de solución para este conflicto, vía que corresponde a los partidos políticos pero no en Madrid, sino aquí, en Euskal Herria. No valen alianzas excluyentes que vayan en contra de la pluralidad en la representación de la ciudadanía.

En ocho años ha habido dos treguas y dos rupturas, pero parece que esta es diferente. ¿Por qué?

Es verdad que la ruptura en este caso es distinta quizá porque el trabajo previo de cuatro años ha estado mucho más asentado y el compromiso con la paz de los diferentes agentes políticos, salvando a la derecha española, es más fuerte. Al margen de las conversaciones con ETA, que han desembocado en lo que han desembocado, me refiero a iniciativas como el Acuerdo Democrático, la Mesa de Egino o el Foro de Debate Nacional. Son iniciativas basadas en compromisos previos de respeto a los derechos humanos, de apuesta por las vías políticas y de impulso de un proceso resolutivo en ausencia de violencia. Todo esto marca la diferencia, aunque Lizarra-Garazi también sirvió pese a su terrible fin. De entonces y de ahora hemos de sacar la misma conclusión: no podemos dejar que ETA tutele el camino hacia la paz y han de ser los partidos quienes lideren esa marcha.

¿Cómo transmitir ahora optimismo?

A la sociedad hay que decirle de forma real lo que hay, pero el optimismo ha de surgir del análisis de la propia realidad. Es lo que decía antes, no estamos igual que hace unos años y debemos seguir avanzando. Lo mejor es que la sociedad, pese al desencanto que ha provocado ETA, tiene asumida la necesidad de una solución dialogada y, en esa medida, ha de mantenerse la esperanza. Y hoy en Bilbao hay una muy buena oportunidad para reconducir esa esperanza. Insisto, pese a lo que ha sucedido, creo que estamos ante un momento de oportunidad y no podemos permitir que la violencia nos rompa la esperanza.

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´Un buen resultado para NaBai sería posibilitar el cambio político que demanda la ciudadanía´

Begoña Errazti se muestra esperanzada frente a las expectativas abiertas en torno a Nafarroa Bai. Cree firmemente que el cambio político será una realidad tras el 27 de mayo y fundamenta los pilares para el entendimiento con otras fuerzas: respeto a la pluralidad y políticas progresistas.

Se invoca para explicar la existencia misma del conflicto a la insatisfacción de la mayoría de la sociedad vasca. Sin embargo, la mayoría nacionalista que existe en la CAV no existe en Navarra. ¿Vale, por tanto, el mismo discurso?

Totalmente. La cuestión no es de mayoría o minorías, sino la existencia de unos derechos históricos vulnerados, de los que Navarra es depositaria y titular. UPN y otros deberían estar de acuerdo con nosotros en que la defensa de Navarra pasa por la defensa de su mayor soberanía y de la decisión de los navarros y navarras. Para Eusko Alkartasuna Navarra es parte de Euskal Herria. Y es verdad que convivimos en una sociedad en la que hay distintas visiones de configuración de país: nosotros defendemos un ámbito nacional vasco, UPN mantiene una visión nacional española. Pero lo importante es que los navarros siempre puedan decidir su futuro.

¿Begoña Errazti va a seguir siendo parlamentaria en Navarra?

No, después de tres legislaturas y pese al honor que supone estar en esta Cámara, no repetiré. Creo que es tiempo de dedicarme a otras actividades y dejar paso a otros. Entre ellos, un espléndido político como es Maiorga Ramírez.

¿Cuáles van a ser esas actividades?

Básicamente las internas del partido.

¿Es posible que la veamos en el Parlamento vasco?

Hoy por hoy no contemplo esa posibilidad.

Su partido concurre a los comicios de mayo dentro de Nafarroa Bai. ¿Cuál sería para usted un buen resultado?

Números no voy a dar, pero las expectativas son buenas porque NaBai se une a cambio, a alternativa a esperanza y creo que esto es lo que desea la mayoría de la sociedad navarra, harta ya de la política impuesta por la derecha con privatización de los servicios públicos, recortes en bienestar social o discurso en contra de la paz. Un buen resultado en las elecciones sería posibilitar el cambio.

Presumiblemente, ese gobierno de cambio dependa también de otros agentes. ¿Les ve disposición?

Ahora mismo el PSN tiene que aclarar sus posiciones y pienso que Fernando Puras puede hacerlo. La alternativa a la derecha pasa por un gobierno de representación plural y progresista y en esas claves son en las que nos encontraremos. Yo estoy convencida de que existe esa posibilidad y que es real.

¿Cuáles han de ser los pilares del cambio?

Coger buena parte de lo que ha hecho UPN y hacer lo contrario. Ahí están los ejemplos de la sanidad y la educación públicas, carentes de recursos mientras se concierta con entidades privadas; la política lingüística; la falta de apuesta por la paz; los escándalos en bienestar social; las ayudas a empresarios; el clientelismo creado en torno a determinados proyectos de infraestructuras, etc, etc, etc.

¿Podría ser Begoña Errazti consejera de ese Gobierno?

No he dedicado ni medio minuto a planteármelo, pero no creo. >

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´Lo mejor que puede pasar en un partido es que sus bases quieran debatir; así afrontamos el congreso del día 21´

La presidenta de EA no se siente cuestionada por que parte de la militancia haya exigido una revisión de la decisión de la Ejecutiva de no ir en coalición con el PNV a las elecciones en la CAV. Está segura de que los números avalan esa decisión y que las bases la respaldarán mayoritariamente.

El día 21 está convocado el congreso extraordinario para replantear la decisión de no concurrir en listas conjuntas con el PNV en la CAV. ¿Se siente cuestionada como responsable de la Ejecutiva que avaló esa decisión?

La decisión de la Ejecutiva no está en cuestión. El objetivo de este debate es responder al interés de la militancia, no sólo aquellos que están de acuerdo con esta decisión, sino también a los que prefieren mantener acuerdos postelectorales. Justamente por eso hemos convocado este espacio de reflexión, aunque estatutariamente no estemos obligados a ello. Por tanto, no me puedo sentir cuestionada.

Pero que parte de la militancia recoja firmas para forzar ese debate es poco normal...

La iniciativa de firmas que tomaron algunos militantes, y que quiero aclarar que me parece legítima, no llegó a lo que los estatutos marcan, pero justamente por esa, y tras reflexionar sobre la importancia del debate, apostamos por él posibilitándolo el día 21 de enero. Si interesa el debate vamos a debatir desde la convicción de que en un partido político lo mejor que puede pasar es que sus bases quieran debatir.

Sin embargo, éste es un debate que ya se había dado...

Se ha hecho en los ámbitos de decisión del partido, es decir, en la Ejecutiva Nacional, que es donde estatutariamente corresponde decidir. El tema del debate interno no es sólo un argumento, sino que es el medio práctico de democracia por el que nosotros hemos optado, para desarrollar el partido y su propia fortaleza.

Y en el caso de que la militancia cuestione la decisión de la dirección, ¿su dictamen será vinculante?

Yo creo que es una hipótesis difícil de darse. Sé cuáles son los números de mi partido y creo firmemente que eso no se producirá. Se puede tener la impresión de que la mayoría de la militancia cuestiona la decisión que se tomó en su día pero es sólo eso, una impresión que responde más a intereses externos que internos. De todas maneras hay que aclarar que el debate ha de afectar al 100% de la militancia y que aquí no se cuestionan las decisiones de la ejecutiva. Lo importante en este debate es la defensa de nuestro proyecto político, que no pasa por la convergencia o centralidad ni con el PNV ni con ningún otro.

Y después de las elecciones, el Congreso Ordinario. ¿Se presentará a la reelección?

Aquello está todavía lejos. Pregúntemelo cuando se aproxime la fecha. >