lunes, 14 de enero de 2008

«Nadie en Europa va a mover un dedo para mediar si hay violencia»


Mikel Irujo no cierra las puertas «a nada y a nadie» sobre una hipotética coalición en defensa del derecho a decidir en las próximas elecciones generales. Irujo, europarlamentario y nuevo secretario de Comunicación de EA, asegura que «nadie en Europa va a mover un dedo para mediar si hay violencia» en Euskadi.

-¿Qué imagen quiere ofrecer EA a la sociedad tras su congreso?

-Este país es como hace años escribía Arturo Campión de blancos y negros. Somos así, todo es blanco y negro. Y estamos siempre dispuestos a levantar la espada y a ir a la guerra política. Por eso ha sido imprescindible que en el congreso hubiera una lista única para intentar aunar esfuerzos.

-¿La imagen de dos sectores se ha superado?

-El objetivo común de la ejecutiva es superar esa imagen.

-¿Por qué EA pone tanta carne en el asador en defensa de una amplia
coalición?

-Porque fortalece la propuesta del lehendakari Ibarretxe defendida por el tripartito. Nafarroa Bai ha sentado un buen ejemplo, aunque con una realidad que nada tiene que ver, porque allí el nacionalismo vasco lleva 30 años en la oposición, con el paréntesis del año 95. La coalición que se busca aquí viene en un momento en el que el Gobierno Vasco se plantea un punto de inflexión con una situación absolutamente estancada, la violencia vuelve a ser la que era, los comunicados de ETA dan a entender una marcha atrás, se desligan de posibles acuerdos como los de Anoeta. Y por parte del Gobierno español se vuelve también a años atrás con la acción-reacción. La propuesta es que sea la sociedad la que en una consulta popular decida y haga mover las cosas para que no haya excusas y seguir en este inmovilismo.

-¿Pero qué ventajas ofrecería?

-Sería una coalición interesante para aunar esfuerzos para esta consulta, que va a tener todos los obstáculos del mundo, gane quien gane en marzo. También es verdad que estamos con los plazos muy justos, que este tipo de coaliciones hay que prepararlas muy bien. Nafarroa Bai tiene que servir como referente. Las coaliciones hay que prepararlas bien porque ya se sabe que uno más uno no son dos en política. Si son de verdad, no se preparan en una semana o en un mes.

-Pues el PNV también ha dicho que resulta paradójica la apuesta por ir en
una amplia coalición de EA, cuando en su día ha rechazado un pacto bilateral...

-Desde el momento en el que se planteó a EA, le pareció una propuesta interesante, especialmente ante estas elecciones. Sabemos por experiencia que la negociación de coaliciones debe ser discreta y basada en la voluntad manifiesta y rotunda de hacerlas. Salir públicamente con manifestaciones que pretenden sembrar dudas de antemano no son señales de buena voluntad, máxima cuando al mismo tiempo se están manteniendo
contactos para explorar posibilidades. Las críticas que ha recibido esta coalición por parte de PSE, PP y Batasuna deberían darnos una pista de que vamos por el buen camino.

-¿Sin el concurso del PNV sería viable?

-No vamos a cerrar las puertas a nada y a nadie antes de ver quién está por la labor y quién no. La manera más clara de llevar todo al traste es hablar mucho. En la elaboración de Nafarroa Bai hubo muchos desencuentros, pero se trabajó bien y hubo mucho diálogo discreto y sin sacar las discusiones a la luz pública. El objetivo es acumular fuerzas para poder sacar adelante esa consulta popular. Si tienes un buen resultado tienes legitimidad para exigir la consulta, con una señal inequívoca a Madrid de que lo vamos a llevar adelante.

-¿Pero si no lo tiene?

-Ése es el riesgo, pero no nos debe asustar, en política todo es riesgo. Ése nunca tiene que ser un motivo para no hacer la coalición.

-¿Cree más a Batasuna que al ministro Rubalcaba en relación con la detención de Igor Portu?

-No se trata de creer más a uno u a otro. Nosotros tenemos nuestra propia opinión. Cuando un sospechoso debe ir al hospital con costillas rotas y un pulmón destrozado y lo hace 15 horas después de haber sido detenido, es lógico que se pidan explicaciones. Exigir transparencia y responsabilidades a la Guardia Civil no significa posicionarse al lado de Batasuna. La incomunicación, al amparo de la ley antiterrorista, es una medida que posibilita los casos de torturas que, además de atentar contra la dignidad y los derechos humanos, son utilizados como argumento político por aquellos que se niegan a condenar los atentados terroristas. Es como echar más gasolina al fuego de la violencia.

-Usted es europarlamentario. ¿Realmente ve factible algún tipo de mediación en este momento en el seno de la Unión Europea relacionada con el País Vasco?

-Creo que en Europa nadie va a mover un dedo en posibles labores de mediación si la violencia continúa en Euskadi. Batasuna tiene que tener muy claro este principio, más allá de que se dediquen a hacer el paripé con iniciativas falsas y vacías sobre supuestas mediaciones. Recordemos el día de la víspera de la declaración del Parlamento europeo, que tuvo incluso un importante coste político para sus promotores, que ETA se dedicaba a robar 350 pistolas.


«Escocia es un ejemplo hacia la independencia»

-Ahora su referencia es Escocia. ¿Por qué?

-Más que referente es un ejemplo bastante gráfico de que en otros sitios de Europa occidental hay pueblos como el vasco que están en la misma tesitura política. Lo que más me gusta del plan del escocés Alex Salmond es su lema: «Independencia en un mundo moderno». Y es por lo que nosotros como partido consideramos que en esta Europa resulta imprescindible convertirse en un estado independiente. El de la fiscalidad es un ejemplo clarísimo. Los territorios forales tenemos una autonomía fiscal reconocida en la Constitución, pero cuando se reúnen los ministros de Hacienda de la UE no estamos representados para nada, y ni siquiera Pedro Solbes nos informa. Y encima la Comisión Europa, y ése es el meollo del problema, dice que una región europea no puede tener tipos impositivos diferentes y que tienen que ser los mismos en los llamados marcos de referencia, que son los estados. Cualquier ejemplo que pueda poner en transportes, medio ambiente... nos lleva a que tenemos que tener ese marco de referencia propio, que no es otra cosa que la creación de un estado propio.

-¿Usted cree en la soberanía compartida?

-Creo en todo mientras haya voluntad. Mientras esa voluntad no exista, la única salida que tienen las naciones sin estado es ser estados independientes. La Unión Europea es un gran éxito mundial, es lo que mejor ha hecho este continente en toda su historia, pero lo ha hecho de forma obligada por una interdependencia cada vez mayor y manteniendo
absolutamente la estructura de estados.

-¿Bruselas es más centralista que Madrid?

-No, y además lo que no hay en Bruselas es subjetividades.