lunes, 4 de mayo de 2009

La Mesa de Maltzaga renueva Lizarra-Garazi


La Mesa de Maltzaga se reunirá el 9 de mayo en Donostia para analizar las dificultades de la nueva etapa constitucionalista e impulsar una "mayoría abertzale" .
Jone G. Lurgain
la llegada de los socialistas al poder, por primera vez en la historia de Euskadi, preocupa a los agentes de la órbita abertzale que trabajan desde hace años para lograr un escenario de paz y soberanía. Pasada la tormenta del 1 de marzo y digeridos los resultados, el espectro nacionalista vasco se dispone a afrontar esta etapa constitucionalista en la que las posibilidades de reabrir un proceso soberanista son mínimas por no decir inexistentes, al menos desde las instituciones. Otra cosa es lo que se cueza fuera del Parlamento. Y ahí, la Mesa de Maltzaga, iniciativa social que nació en las conversaciones de Loiola (2007), está convencida de que habrá "movimientos", por lo que se propone reforzar su papel de intermediación entre soberanistas.

Tras varios meses de contactos bilaterales con representantes de Aralar, EA y Abertzaleen Batasuna, así como personas vinculadas a la izquierda abertzale oficial y al PNV en la diáspora, reunirá a todos en un hotel de Donostia este sábado con el fin de analizar el escenario que se abrirá -oficialmente mañana tras la investidura de López- con la nueva mayoría PSE-PP.

En el mismo encuentro, consensuarán un texto en el que tratarán de fijar unas bases de trabajo común de cara a abrir una "segunda fase de Lizarra-Garazi", lo que no significa una reproducción del fracasado pacto de 1998, sino una reactualización de aquel modelo de alianzas, objetivos y metodología que todavía hoy "es posible", defiende Patxi Azparren, miembro de Euskaria y uno de los impulsores, quien cree necesario superar la división en la que se encuentran los nacionalistas para articular una mayoría abertzale que sea eficaz de cara a conseguir el reconocimiento de Euskal Herria como "nación con derecho a decidir".

"La situación creada con la llegada de López a Lakua ha encendido las alarmas en las formaciones nacionalistas. Eso va a propiciar movimientos en los próximos meses y se confirma, además, la necesidad de un cambio estratégico de fondo en todo el movimiento abertzale", agrega Azparren.

Lo cierto es que en este foro no participa ningún representante político oficial del PNV ni de la izquierda abertzale, las dos sensibilidades mayoritarias dentro del espectro soberanista. Desde Maltzaga confían en que la nueva situación propicie movimientos en estos dos mundos que facilitarían, opina Azparren, "la reapertura de un proceso soberanista y de paz". El papel de Maltzaga, precisamente, es facilitar a los distintos agentes políticos, sociales y sindicales "los instrumentos" para que entretejan nuevas alianzas, independientemente de las citas electorales.

UNIDAD En este sentido, y pese a que actualmente las relaciones entre EA y Aralar no atraviesan su mejor momento, Azparren recuerda que en la última reunión en Lizarra (2008) "se afianzó el compromiso" de EA, Aralar y AB de cara a trabajar conjuntamente. "Nuestra intención es llegar a todo el espectro soberanista y activar a la sociedad para hacer valer una mayoría real del país, la mayoría que considera que Euskal Herria es una nación; hoy podemos decir que hay un análisis conjunto de fondo muy fuerte incluso más que en Lizarra Garazi y ahora toca pasar de la teoría a la práctica", agrega.

Al encuentro convocado el próximo fin de semana asistirán todos los integrantes de la Mesa de Maltzaga: de Iparralde, Mertxe Colina (AB), Andde Sainte-Marie (AB), Laida Agerretxe (Demo) y Haritza Camblong (EA); de Hegoalde, Iñaki Aldekoa (Aralar), Begoña Errazti (EA), José Mari Esparza (editor vinculado a la izquierda abertzale oficial), Victoria Mendoza (edil de ANV en Irun), Xabier Sarasua (Euskaria), Ainhoa Larrañaga (Irauli) y Peio Mari Olaeta (ingeniero); y de la diáspora asistirán por videoconferencia José Domingo Ormaetxea (PNV, Argentina), Santiago Bereziartua (izquierda abertzale, Argentina) o Mikel Ezkerro (EA, Argentina), entre otros.

Desde Maltzaga admiten que "algunos de los agentes que estuvieron en Lizarra-Garazi a corto medio plazo no van a volver". No obstante, creen que es posible, "ahora más que nunca" en esta nueva etapa constitucionalista, articular una "mayoría abertzale". Preguntado por el obstáculo que supone ETA, Azparren afirma que la forma de articular una "mayoría social abertzale" debe ser "democrática" y confía en que los próximos tiempos la organización armada decida abandonar definitivamente la violencia.



http://www.deia.com/es/impresa/2009/05/04/bizkaia/politika/557112.php