martes, 28 de septiembre de 2010

Consecuencias de la invasión de 1512


La primera consecuencia y pienso que la más importante, fue la pérdida de la independencia de Navarra y el comienzo de una pendiente que termina en 1841, llegando a ser el Estado europeo de Navarra, en poco más que una provincia como las demás de España.

El paso a formar parte de España supuso un déficit democrático. El Reino de Navarra contó siempre con el pueblo que tuvo una participación importante en el Gobierno del Estado. La España del XVI tenía un entramado feudal y el pueblo navarro, tras la conquista, pasa a ser vasallo de aquellos señores. Los cargos políticos y religiosos son ocupados por los invasores, los “navarros no son de fiar” según Cisneros. Navarra se ve obligada a ser súbdita de extranjeros en su misma tierra.

Supuso también un déficit de libertad. Recordemos el slogan de los Infanzones de Obanos: “Pro libertate patriae gens libera state” (Sed libres para que la patria sea libre). Los españoles, tras la conquista, establecen la Inquisición con gran disgusto de los navarros, sobre todo, de los de Tudela que amenazan a los inquisidores con echarlos al río. La Inquisición no se establece para defender la fe católica, en realidad, llega a ser en Navarra una policía política represora del pueblo. Se destruyen torres, murallas, castillos, que son para Navarra símbolos de su estado. Se tortura, se expolian los bienes y se destierra a quienes defienden a Navarra y a sus reyes auténticos.

Importante déficit cultural. La Navarra que “maravillaría al mundo” según Shakespeare pasa a manos de España que es una nación militar, guerrera, invasora y destructora de tierras como América. Castilla lo hace todo en nombre y con la ayuda de la Iglesia. Los españoles y el Papado son contrarios al humanismo y a la modernidad que representaba Navarra.

Es triste que con todo lo que hemos perdido, sigan engañándonos con las migajas que nos recuerdan el pasado.

Antonio Urra Maeztu.