martes, 21 de diciembre de 2010

Eusko Alkartasuna y la Izquierda Abertzale de Bizkaia se comprometen con el compromiso político y social en el herrialde


Representantes de Eusko Alkartasuna y la Izquierda Abertzale de Bizkaia han presentado en Bilbao el decálogo "Bizkaia Lortu Arte" con el que se comprometen a un cambio político y social en Bizkaia acorde con la mayoría social independentista y progresista del territorio. El coordinador territorial de EA de Bizkaia, Joseba Gezuraga, ha destacado las "potencialidades" del acuerdo y su recorrido de futuro.

EUSKO ALKARTASUNA y LA IZQUIERDA ABERTZALE de Bizkaia procedemos de tradiciones, experiencias y actuaciones políticas diferentes e, incluso, en ocasiones muy contradictorias. Admitiendo las diferencias que podamos tener en nuestros recorridos, en posturas y en puntos de vista concretos, creemos que es hora de dar prioridad a acordar aquello en lo que coincidamos. Soñamos con una Bizkaia diferente a la actual, para así poder unir los deseos y las fuerzas de los bizkainos y las bizkainas en pos de encaminarlas hacia el futuro Estado Vasco, independiente, progresista y de izquierdas.

Por lo tanto, este acuerdo es el fruto de ese esfuerzo por buscar puntos de encuentro, y fija las bases de cara a ese objetivo común de trabajo: la creación del Estado Vasco. Conforme a ello, este acuerdo tiene un carácter estratégico.


0. INTRODUCCIÓN

Euskal Herria es la expresión de la realidad política, social, cultural y lingüística manifestada por la voluntad de los ciudadanos y las ciudadanas vascos y vascas. La nuestra es una nación formada por siete provincias: Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Nafarroa Garaia, Nafarroa Beherea y Zuberoa. Se han abierto nuevas oportunidades en Euskal Herria, y los impulsores de este documento, Eusko Alkartasuna y la Izquierda Abertzale, queremos hacer a la sociedad de Bizkaia una oferta para impulsar un cambio político y social, tomando como referencia la independencia. Es la hora de aunar fuerzas: ha llegado la hora de las ciudadanas y los ciudadanos, todas y todos tenemos algo que decir.


1. NUEVA ESTRUCTURA JURÍDICO POLÍTICA

Euskal Herria, como todas las naciones del mundo, tiene el derecho a otorgarse a sí misma su modelo organizativo. A día de hoy, Euskal Herria no tiene herramientas políticas reconocidas para desarrollar democráticamente sus decisiones políticas. El hecho de poder realizar una confrontación política libre entre todos los proyectos políticos es un ejercicio democrático para posibilitar la superación del conflicto de raíz. Por otra parte, esos proyectos políticos podrán desarrollarse sin ningún tipo de violencia ni injerencia externa, sólo mediante el uso de vías pacíficas, políticas y democráticas.

Los y las firmantes de este documento estamos a favor de la independencia y de un modelo social y económico progresista. Para su consecución, Euskal Herria puede tener diferentes formulaciones para su organización jurídico- política, tanto internamente entre sus territorios como para las relaciones externas. Una nueva estructuración jurídico-política, además, tiene que basarse necesariamente en la participación de los ciudadanos y las ciudadanas, en todos los ámbitos de decisión que como nación nos corresponden.

Esa cultura democrática ha de comenzar desde las instituciones, impulsando la participación de la ciudadanía en su actividad diaria e implicando a la ciudadanía en las decisiones cotidianas. Se ha de potenciar la Bizkaia de los pueblos; Bizkaia la conforman pueblos pequeños, medianos y ciudades, y las inversiones y medios se han de encauzar también para el desarrollo de los pueblos, impulsando para ello la labor de los ayuntamientos. Exigimos una financiación municipal digna para las funciones que han de desarrollar los ayuntamientos.

El trabajo en común (AUZOLAN) es la herramienta para que los ciudadanos y las ciudadanas vascos y vascas tomemos parte en los proyectos de interés general, por lo tanto, además de cuidar esa herramienta, debemos potenciarla.


2. RESOLUCIÓN DEL CONFLICTO

Euskal Herria tiene la oportunidad de encaminar el escenario de conflicto político y de violencia hacia la paz y la solución democrática. Creemos que para garantizar un escenario sin violencia y comenzar el camino de la normalización política, debe hacerse siguiendo los contenidos concretados en la Declaración de Gernika.

El desarrollo del proceso para el cambio político y social en Euskal Herria conllevará un salto nuevo y cualitativo al proceso de liberación de nuestro pueblo. Pero para profundizar en el carácter democrático del proceso también debemos ahondar en la democratización de las relaciones entre hombres y mujeres. Tenemos que tener en cuenta las condiciones, las trabas y demás factores que existen para la participación en la actual sociedad, para adelantarnos a éstas y generar verdaderas condiciones democráticas. Partiendo de esa afirmación, debemos analizar, interiorizar y llevar a cabo las medidas que garanticen la participación de las mujeres, si queremos que ese escenario democrático sea el resultado de garantizar la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres.


3. A FAVOR DE UNA BIZKAIA PARTICIPATIVA, EQUILIBRADA Y SOSTENIBLE

La construcción nacional de Euskal Herria se debe impulsar no sólo por parte de la ciudadanía, sino también con la ayuda de las fuerzas sociales, sindicales, políticas e institucionales. Para ello, defendemos la renovación estructural de las instituciones de Bizkaia, tanto en el aspecto organizativo - para que estén más cerca de la ciudadanía y den voz y decisión a esa ciudadanía en el día a día-, como en su carácter y en la dirección de las políticas que desde ellas se llevan a cabo.

Bizkaia necesita establecer unas relaciones más sólidas con el resto de provincias de Euskal Herria, y, en ese sentido, es imprescindible acordar políticas comunes y partir de un punto de vista común y de trabajo conjunto de cara a los diferentes retos y problemas. Para ello, se han de optimizar los medios ya existentes y se ha de finalizar con la duplicidad de competencias que tenemos, realizando cambios estructurales en la organización institucional: es necesario revisar la Ley de Territorios Históricos, otorgar a las comarcas de nuestro territorio el protagonismo que les corresponde y construir unos ayuntamientos y mancomunidades más participativos, como instituciones más cercanas a la ciudadanía que son.

No es admisible que la labor diaria de las instituciones de Bizkaia esté tan lejos de las personas, menos aún en esta sociedad que reclama cuotas de participación y de descentralización más altas. Creemos en una democracia participativa real, necesitamos instituciones transparentes, necesitamos estructuras institucionales que estén más cerca de sus ciudadanas y ciudadanos y que hagan de la participación una costumbre y cultura diaria.

Defendemos una Bizkaia que se base en sus habitantes, así como en los pueblos y las comarcas. Desgraciadamente, tanto Euskal Herria como Bizkaia se han construido sin criterios de organización claros, muchos proyectos que tienen y tendrán un fuerte impacto se han llevado a cabo lejos de una política de Ordenación Territorial sostenible, social y racional, y eso ha generado desequilibrios claros entre diferentes comarcas, sobre todo en el aspecto socioeconómico.

En este sentido, la Ordenación Territorial de Bizkaia ha de ser democrática, sostenible y con visión de futuro; son objetivos imprescindibles un desarrollo socioeconómico de las comarcas equilibrado, la mejora de la calidad de vida, la gestión sensata de los recursos naturales, la protección del medioambiente y la utilización racional del territorio. Para eso, las políticas a desarrollar en las comarcas se han de debatir y decidir en la propia comarca. Es necesario realizar en Bizkaia un debate público y social profundo en el que participen en igualdad de condiciones los y las habitantes y las diferentes organizaciones sociales, políticas y sindicales, para consensuar las políticas de diferentes ámbitos y para impulsar un desarrollo social, económico y cultural integral de los pueblos y comarcas.


4. JUSTICIA SOCIAL

Apostamos por un modelo económico y social diferente para Bizkaia, basado en tres principios: justicia social, igualdad de derechos y oportunidades y un reparto adecuado de la riqueza y del trabajo productivo. Para que la riqueza se reparta de una manera equitativa, reivindicamos una política fiscal más justa y progresiva, que acabe con las rebajas fiscales hechas en los últimos años a las rentas más altas y al capital y que saque a la luz todos los casos de fraude fiscal contra la Hacienda pública cuanto antes.

Apostamos por un Sistema Sanitario Público en Bizkaia. Por eso, se ha de mejorar la Atención Primaria en la mayoría de pueblos y comarcas. Por otra parte, contrariamente a lo que se ha hecho en Gipuzkoa, en Bizkaia se ha apostado por los grandes hospitales, masificando sobre todo Cruces. Mientras tanto, en muchas comarcas hay claras deficiencias sanitarias.

Para hacer frente a las necesidades de las personas en situación de dependencia y en riesgo de exclusión social, se ha de reforzar e impulsar la Red Pública de Servicios Sociales, haciendo frente a la subcontratación y privatización de los servicios públicos que se favorece por parte de la Administración.

Nuestra apuesta es que la BBK actúe como la organización financiera con carácter social que debería ser, pues así se recoge en sus estatutos, y situarla al servicio de Bizkaia y de sus habitantes. En este sentido, deberá reforzar su ámbito de Acción Social y deberá realizar las inversiones que persigan el desarrollo económico de nuestro territorio. Al contrario de quienes dirigen a día de hoy la BBK, queremos convertirla en impulsora del proceso para la fusión de las cuatro cajas de Hego Euskal Herria, en aras a crear una Caja Vasca de carácter social que trabaje a favor de Euskal Herria y de sus habitantes.


5. EUSKARA

Siendo como es el euskara el idioma propio de Euskal Herria, apostamos por una Bizkaia euskaldun formada por vascoparlantes plurilingües y multiculturales, donde todas las personas puedan vivir en euskara con total normalidad y comodidad, a diario y en todos los ámbitos, y para ello tendremos garantizadas las condiciones jurídicas, políticas, sociales y económicas imprescindibles.

En este sentido, apostamos por que el euskara adquiera el nivel de oficialidad necesaria que a día de hoy no posee ni en Euskal Herria ni en Bizkaia, y, como consecuencia, declarando el euskara el idioma propio de Bizkaia y otorgándole tratamiento prioritario, para que consiga el status adecuado para su supervivencia y desarrollo.

Para conseguir esos objetivos, es necesario establecer las siguientes medidas que consideramos imprescindibles para poder vivir en euskara: establecer un modelo educativo que garantice a todas las nuevas generaciones la capacidad de desarrollarse en euskara; conseguir que el euskara sea el idioma propio, oficial, prioritario y de necesario conocimiento de Euskal Herria y, por ende, de Bizkaia; conseguir una política lingüística soberana y proteger y relacionar entre sí las zonas euskaldunes, además de crear unos nuevos.

Con el compromiso de conseguir esas medidas, apostamos por situar las políticas lingüísticas de la Diputación Foral de Bizkaia y los ayuntamientos en ese camino, estableciendo, además de las medidas mencionadas anteriormente, otras encaminadas al refuerzo y desarrollo de UEMA y ofreciendo herramientas que garanticen la euskaldunización de los medios de comunicación locales.


6. A FAVOR DE UNA ADECUADA ORDENACIÓN TERRITORIAL EN EL CAMINO DE UN DESARROLLO SOSTENIBLE SÓLIDO

Defendemos que el desarrollo sostenible ha de ser sólido, porque sólo así podremos frenar el deterioro y la ocupación constante del suelo que en Bizkaia, precisamente, no nos sobra, y, junto con impulsar la protección de nuestro rico entorno natural, nos dará a las bizkainas y a los bizkainos la oportunidad de vivir de una manera más saludable. Para ello, es imprescindible defender y poner en valor, frente a las diferentes amenazas existentes, los múltiples habitats y ecosistemas que tenemos en Bizkaia. De la misma manera, el hecho de proteger y mantener las tierras agrarias y los pastos de montaña nos beneficia en dos sentidos: se mantiene económica y socialmente el primer sector y, en lo que al mediombiente se refiere, se mantienen limpios los montes y pastos. Consideramos que se han de impulsar las industrias de transformación del primer sector y que se deben instalar centros de investigación y tecnología relacionados con el sector en las propias comarcas.

Exigimos un mayor control sobre las actividades de las canteras; además del fuerte impacto que generan en el entorno, muchas no cumplen con los planes de restauración que exige la ley, y algunas incluso sobrepasan sus límites de explotación. Mantener muchas de estas canteras no es compatible con la protección del entorno natural y con el derecho de los y las habitantes del lugar a tener un nivel de vida saludable.

En lo que a la gestión de residuos se refiere, abogamos por la reducción de residuos, por su reutilización, reciclado y su recuperación. Ha de ser responsabilidad de todas y de todos producir menos basura, y las administraciones públicas han de establecer medidas para impulsar tanto la recogida selectiva como su reciclado y el compostaje, rechazando las políticas de incineración que tanto daño hacen a la salud de las personas y al medioambiente.

Para que el uso del agua sea racional, además de emprender medidas para su ahorro, se han de tomar medidas inmediatas para reducir el volumen de agua incontrolada. La gestión del ciclo integral del agua se ha de basar en principios sostenibles y transparentes. El control de los recursos hídricos y, en general, de las infraestructuras para el abastecimiento de agua ha de ser público. La composición de los Consorcios de Aguas ha de ser más equilibrada y amplia, para que sea reflejo de la realidad política y social de la provincia/comarca. Del mismo modo, los órganos de los Consorcios deben impulsar la participación de la ciudadanía.

Es necesario impulsar en toda Euskal Herria el ahorro energético, la utilización eficaz de la energía y la potenciación de energías renovables, eso sí, siempre con un modelo productivo descentralizado, e impulsando el control de las administraciones públicas.

Es de reseñar, por otra parte, que en los últimos años las diferentes instituciones han impulsado el uso del vehículo privado, en lugar de trabajar a favor de un transporte público eficaz, moderno y de calidad. Esa política hipoteca gravemente a la sociedad en lo que a ordenación territorial se refiere, puesto que genera desequilibrios patentes entre comarcas, también económicos. La organización del modelo de territorio y su sostenibilidad son elementos básicos. La ocupación sin límites de nuestro territorio y el cuidado de nuestros recursos naturales nos han de llevar a una nueva fase de políticas de crecimiento racionales. Es necesaria la participación de organizaciones sociales y de la ciudadanía a la hora de definir y concretar las grandes infraestructuras. Además, se ha de realizar una planificación del territorio basada en la disminución de los excesivos desplazamientos, en el impulso de la utilización del transporte público y en la cercanía.

Se ha de conceder mayor importancia y mayor espacio del que se les ofrece actualmente a los medios de transporte más limpios - la bicicleta y el peatonal-, sobre todo en comparación del vehículo privado. Las infraestructuras de Bizkaia tienen que desarrollarse desde un punto de vista integral. Para conseguir una política de movilidad sostenible, es necesario impulsar el transporte público y la intermodalidad. Exigimos, entre otras medidas, realizar las inversiones necesarias a favor de una Red Ferroviaria pública y moderna adecuada a las necesidades del territorio.

Por otra parte, el Consorcio de Transportes de Bizkaia debería ser el único órgano para impulsar la gestión de todo el transporte público del territorio, y, cómo no, los y las habitantes de Bizkaia, las administraciones menores y los ayuntamientos tendrán todas las vías y las opciones para participar en ello. Haciendo uso de las tecnologías actuales, se ha de implantar el Billete Único de viaje, a nivel de Euskal Herria, que esté por encima de las diferentes provincias, administraciones, gestores, concesiones y fronteras.

Además de todo lo anterior, el problema de la vivienda es de primer orden entre los bizkainos y las bizkainas, y en los últimos tiempos, como consecuencia de la crisis económica, se ha agravado. Debemos remarcar la afección que genera especialmente en las y los jóvenes, puesto que hay muy pocas viviendas en alquiler y porque les es imposible hacer frente a los precios de las viviendas nuevas. La oferta de vivienda que se hace desde las instituciones a la sociedad es la de Viviendas de Protección Oficial, que se distribuyen mediante sorteo y, la mayoría de las veces, en propiedad. Así, lo que debería ser un derecho reconocido, se ha convertido en una lotería. Y es de denunciar que es mucho mayor el gasto fiscal que se invierte en políticas de vivienda (el descuento que se hace a nivel individual en el IRPF) que la inversión pública directa.

Las diferentes instituciones no tienen ningún tipo de política para ayudar a introducir en el mercado las viviendas vacías. Es totalmente criticable el Plan Foral de Vivienda de la Diputación Foral de Bizkaia, puesto que se ha hecho uso de dinero público para construir viviendas tasadas, que de sociales tienen bien poco, y que además ha resultado un sonoro fracaso.

Las diferentes administraciones deberían desarrollar políticas encaminadas hacia modelos de viviendas más sociales, y, en nuestra opinión, deberían priorizar la creación de parques de viviendas públicas en alquiler. No se pueden utilizar las recalificaciones urbanísticas para financiar infraestructuras o equipamientos. en ese sentido, sólo se deben calificar nuevos suelos para responder a las necesidades de derecho a vivienda imprescindibles, y antes de llegar a ese extremo, se debe hacer uso de lo ya calificado o lo ya construido.


7. IGUALDAD DE DERECHOS Y OPORTUNIDADES

Queremos alejar la paridad entre hombres y mujeres de reivindicaciones vacuas, y llevarla a un terreno de interiorización y de plasmación real. Evitaremos actitudes que menosprecien o impidan la participación de las mujeres, estableciendo para ello estrategias eficaces. El impacto de género se tendrá en cuenta en todo momento en todas las fases tanto de concreción del proyecto político como de su consecución. Para ello, se establecerán las herramientas jurídicas necesarias, desde el principio democrático de la paridad, desde el reconocimiento y consecución de los derechos de las mujeres, estructurando el Estado Vasco.

Lucharemos contra la violencia que sufrimos las mujeres con compromisos políticos y medidas estructurales, partiendo de la premisa de que esa violencia es estructural.


8. MIGRACIÓN Y PLURALIDAD

Los flujos migratorios han sido constantes en Euskal Herria. A día de hoy sigue siendo así; los vascos y las vascas hemos ido al extranjero y muchas personas han venido a Euskal Herria desde muchas partes. En este aspecto, nuestra piedra angular ha de ser la igualdad de derechos y la justicia social de todas las personas que vivimos en Euskal Herria. Nuestro país necesita herramientas jurídico-políticas para desarrollar políticas de migración y pluralidad, y, además de reivindicarlas, debemos establecer líneas de trabajo concretas en este sentido. Para ello, consideramos imprescindible un análisis profundo de la situación de Bizkaia en este ámbito. La juventud tiene una problemática social especial en este terreno, y es necesario un plan específico para hacer frente a la situación de los y las jóvenes migrantes. Con las mujeres migrantes ocurre otro tanto de lo mismo.


9. EDUCACIÓN

Con el objeto de convertir en realidad nuestras intenciones para la Bizkaia y la Euskal Herria del futuro, tenemos que superar las fronteras actuales, posibilitando un marco nuevo también a nivel educativo, un marco que nos garantice el poder llevar a cabo tanto un modelo de personas como de sociedad basado en nuestras propias decisiones.

En este sentido, apostamos por crear, regular y organizar un Sistema Educativo propio y soberano, que responda a las necesidades de Euskal Herria y de sus habitantes, que parta de las necesidades que tenemos las bizkainas y los bizkainos y Bizkaia.

Hablamos de un sistema educativo que ofrezca a las personas herramientas para entender y transformar la realidad, para desarrollarse como personas y como miembros de una sociedad de manera integral, de un sistema que ofrezca herramientas para conformar la Bizkaia y la Euskal Herria de mañana, conformadas ambas por personas euskaldunes plurilingues, por personas multiculturales y con diferentes puntos de vista, con igualdad de derechos y oportunidades, una Bizkaia y una Euskal Herria basadas en la paridad y en la justicia. Hablamos de un sistema educativo que desarrolle un modelo basado en la democracia participativa, un sistema soberano que nos posibilite conocer, analizar y desarrollar desde nuestra perspectiva propia la cultura vasca y la universal.

Para hacer frente a ese reto, hacemos nuestro el compromiso de analizar y encauzar las deficiencias que tiene actualmente la educación en Bizkaia como superar las imposiciones de las administraciones educativas actuales, impulsar la euskaldunización integral de los centro educativos y de sus estudiantes, completar, fortalecer y aplicar el Curriculum Vasco que posibilite el desarrollo integral de Bizkaia, aplicando una pedagogía progresista y poniendo todos los medios necesarios para ello. Apostamos por la Escuela Vasca y la Universidad Vasca. Es necesario ofrecer todas las plazas públicas demandadas en el tramo 0-3 años y a su vez, impulsar el desarrollo de las eskola txikiak de nuestros pueblos. Demandamos soluciones para garantizar todos los derechos de todos/as los/as estudiantes.


10. JUVENTUD

La juventud es el futuro de nuestro pueblo. La realidad social e institucional actual no tiene en cuenta la opinión de las y los jóvenes, pero nosotras y nosotros defendemos el derecho que tienen para opinar y para tomar decisiones libremente. Tienen derecho a participar en todos los ámbitos de la vida social e institucional, derecho a opinar y a tomar parte en las decisiones que se toman. La fuerza de la juventud, su compromiso transformador, su capacidad creativa, constructiva y organizativa son un activo para la transformación continua de la sociedad.


Eusko Alkartasuna de Bizkaia
Izquierda Abertzale de Bizkaia


Bilbao, a 20 de diciembre de 2010