domingo, 27 de marzo de 2011

Desterrada la lacra de la violencia, el soberanismo es imparable


El secretario general de Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, se ha reunido en Donostia con cargos públicos y militantes guipuzcoanos de la formación dentro de los trabajos de preparación de las elecciones municipales y forales. En ese foro ha realizado un análisis de la situación política actual, tras la ilegalización de Sortu, y ha afirmado que pese a los palos en las ruedas, el proceso sigue adelante, porque “desterrada la lacra de la violencia, el soberanismo es imparable”.


Me siento muy orgulloso de poder compartir con vosotros y vosotras, cargos públicos, militantes, candidatos y candidatas de Eusko Alkartasuna, este momento histórico en el que vuestro trabajo está siendo decisivo para el futuro de Euskal Herria.


No nos cansaremos de decir que el escenario político actual tiene mucho que ver con la determinación que tomó Eusko Alkartasuna a la hora de apostar por la acumulación de fuerzas abertzales. Un escenario en el que, por primera vez, todos los abertzales progresistas y de izquierdas estamos de acuerdo en que sólo las vías políticas son válidas para avanzar hacia la libre determinación de nuestro pueblo.


Se ha producido un cambio histórico en el país, un cambio que nos sitúa en un nuevo escenario, que no es todavía el que los hombres y mujeres de Eusko Alkartasuna aspiramos a tener, pero que nos sitúa mucho más cerca de la paz definitiva y la normalización de lo que estábamos hace unos años.


Caminamos hacia la paz, con una deslegitimación total de las vías armadas para influir en política; hacia la normalización con todas las fuerzas políticas apostando por las vías democráticas; y hacia una sociedad más justa con los soberanistas progresistas acordando trabajar también para conseguir una sociedad más justa.


Cuando la posibilidad de cambio ya es un hecho, se han encendido las luces rojas del Estado, que teme la creación de un movimiento soberanista pacífico que sin tutelas y a través del uso exclusivo de las vías políticas logre la adhesión mayoritaria de la sociedad vasca para exigir el derecho a decidir nuestro futuro que como nación tenemos.


El Estado, PP y PSOE, temen a la política por la potencialidad que en estos momentos tiene el movimiento soberanista; es un movimiento firme, sin titubeos y dispuesto a una confrontación democrática con el Estado. En Eusko Alkartasuna lo hemos dicho desde el principio: desterrada la lacra de la violencia, el soberanismo es imparable. La mayoría de la sociedad vasca demanda mayores cotas de autogobierno, porque nos corresponde como nación.


Las luces rojas del Estado se han traducido en amenazas, más o menos directas, a Eusko Alkartasuna. El ministerio fiscal, los ministros, incluso esta semana UPN -que no es precisamente un dechado de virtudes democráticas- ha instado a la Fiscalía a actuar contra Eusko Alkartasuna, seguramente muy preocupado porque el movimiento en marcha en Nafarroa para conseguir el cambio político y social del herrialde y que esta tarde va a dar un paso de gigante para llegar a los ayuntamientos y a las diputaciones el día 22 de mayo. Así que, preparaos, porque habrá que oírles a partir de mañana.
Les hemos puesto nerviosos, pero nosotros no podemos estar más tranquilos, porque todas estas acusaciones y amenazas se dan de bruces con la realidad, porque nosotros sí que podemos afirmar, no como otros, con la cabeza bien alta que siempre hemos trabajado por la defensa de todos los derechos humanos, sin excepción. Así que estad seguros de algo: si alguien comparte listas electorales con nosotros, en Nafarroa o en Gipuzkoa, en Lizarra o en Tolosa, será porque comparte las líneas fundamentales de nuestra idiosincrasia política, soberanismo, socialdemocracia y, sin ninguna duda, la defensa de todos los derechos humanos para todas las personas. Y lo hacemos, como lo hemos hecho siempre, desde la más absoluta convicción.


Con esas premisas miramos al futuro, y, mientras, la democracia española, ésta de la que el lehendakari Garaikoetxea dice que es fruto de la transición inacabada, sigue dando muestras de su cortoplacismo y su falta de miras, de sus intereses partidarios. Sólo así se puede explicar la decisión del Tribunal Supremo de negar la inscripción de Sortu. Una decisión de la que el Estado español se ha intentado alejar dejando en manos de los jueces, pero no nos puede engañar, porque fue el Gobierno, la fiscalía del Estado y el ministerio fiscal, en definitiva el Partido Socialista junto con el PP y los poderes fácticos del Estado, quienes abrieron el proceso que ha terminado en la ilegalización.


Pero, el muro de cemento que en la clase judicial había a favor de la ilegalización se ha resquebrajado, y eso es una muestra de la imagen que hay también en la sociedad y en las formaciones políticas. Y no cabe duda de que la salud de la democracia española no es buena, que incluso reconociendo la falta de pruebas, sigue apostando por seguir con la barbaridad que supone dejar a miles de personas sin sus derechos políticos.


Pero sobre todo, el proceso nos hace mirar adelante; estamos seguros de que los palos en las ruedas que pongan estos grandes demócratas pueden ralentizar el proceso, pero sin lugar a dudas no va a frenar la apuesta de Eusko Alkartasuna para trabajar junto a otras fuerzas abertzales progresistas y de izquierdas, ni va a frenar el proceso en marcha. Con esta convicción ha estado trabajando Eusko Alkartasuna y lo seguiremos haciendo, pese a las amenazas, especulaciones y trabas que nos pongan. ¡Os doy mi palabra!


GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA!
GORA EUSKO ALKARTASUNA!