martes, 20 de septiembre de 2011

El secretario general de EA destaca en Lizarra, en el 25 aniversario del partido, la importancia de acudir como pueblo a las próximas elecciones


"Resulta un honor celebrar con todos vosotros el 25 aniversario de Eusko Alkartasuna, un proyecto consolidado gracias a vuestro trabajo y determinación radicalmente abertzale y pacífica. Volvemos a Lizarra en el 25 aniversario del partido porque aquí cerca, en la plaza de toros, muchos de nosotros, también yo, vivimos uno de esos muchos momentos ilusionantes de los inicios de Eusko Alkartasuna. En ese acto político comenzamos a hacer públicos los principios de nuestra acción política y, también, rendimos homenaje a Fortunato Agirre, el fusilado alcalde de Lizarra, de cuyo asesinato se cumplen 75 años en unos días.

Hace 25 años vinimos aquí, a Lizarra, con toda la ilusión del mundo para impulsar el inicio de un proyecto radicalmente independentista, socialdemócrata y defensor de todos los derechos humanos. Hoy, podemos mantener esa ilusión porque este proyecto y los principios por los que se rige son protagonistas absolutos de la política vasca.
Independencia, socialdemocracia y defensa de los derechos humanos. Tres principios que nos definen y que 25 años después no sólo continúan vigentes sino que definen el proceso de cambio político que vive Euskal Herria, porque son los inspiradores del movimiento de unión de fuerzas soberanistas progresistas.
Los aniversarios redondos dan la oportunidad de hacer balance de las trayectorias y hoy podemos decir que el balance de este cuarto de siglo es muy importante y en el actual momento político más visible que nunca.
Hemos hecho un repaso a los hitos más importantes de nuestra historia y, desde la humildad, debemos ser conscientes de las aportaciones decisivas de Eusko Alkartasuna a este país. Conseguimos situar el derecho de autodeterminación en el centro del debate político desde una defensa inflexible de las vías políticas. Y eso es muy importante, porque es la base del actual momento político. Queremos que la sociedad decida, porque nosotros no le tenemos miedo a la democracia.
Fuimos también el primer partido en tener un Código Ético de actuación, lo cual seguramente ha contribuido a que en nuestra historia no haya las manchas de corrupción que se dan en casi todos los demás partidos. El Código Ético se basa en algo muy sencillo y que anunció el lehendakari Garaikoetxea en aquel mitin de la plaza de toros de Lizarra: "Estamos para servir a la sociedad, no para servirnos de ella".
Esa frase tiene un segundo significado que además de ser nuestra seña de identidad, ha contribuido de manera importante en el proyecto de Bildu. Nosotros vivimos el partido, claro que sí, pero nuestro proyecto con mayúsculas es el país. Primero Euskal Herria, después Eusko Alkartasuna. Sólo desde ese principio se ha podido hacer un proyecto de acumulación de fuerzas, poniendo el país por encima de las siglas.
También Eusko Alkartasuna fue la primera en sacar a las calles de este país una idea que hoy en día es básica para construir la sociedad cohesionada del futuro. Fuimos los primeros en reivindicar eso de "todos los derechos para todas las personas". Porque somos conscientes, y lo hemos sido siembre, de que cuando alguien sufre a costa del conflicto político que vive Euskal Herria no hay que preguntarle a quién vota para solidarizarnos con él o con ella.
El balance es pues positivo al cien por cien, lo cual no quiere decir que en estos 25 años todo haya sido bueno y bonito. ¡Qué os voy a contar a vosotros y vosotras que lo habéis vivido tan bien como yo!
Ha habido momentos difíciles. Pero, igual porque estamos en un momento optimista, también a eso podemos buscarle el lado positivo. Y es que casi siempre han sido momentos difíciles provocados por un sentido de la coherencia a prueba de todo. Nos han expulsado de Gobiernos por defender la independencia o por revindicar un modelo de fiscalidad; y los problemas internos que hubo en una época que tenemos tan superada que hoy nos parece lejanísima tuvieron como base la decisión de dejar cómodas coaliciones que nos aseguraban puestos en las instituciones pero exigían la dejación de nuestros principios.
Han sido 25 años de muchas luces y alguna que otra sombra y aquí seguimos, compañeros y compañeras, más fuertes que nunca y dispuestos a seguir trabajando por Euskal Herria, mal que le pese a algunos.
Porque siempre hemos sentido que nuestra propuesta iba en el camino correcto pero ahora sabemos que la sociedad, el colectivo soberanista mayoritario en este país, también lo cree.
Vamos pasito a pasito. Pero pararos a pensar un minuto cuánto han cambiado las cosas desde que el año pasado nos juntamos en el Alkartasun Eguna de Donostia. Ha sido, desde luego, un año intenso.
Avanzamos por el camino correcto, y la mejor muestra de ello son los nervios del Estado. Ahí tenéis la sentencia del caso Bateragune que condena a Arnaldo Otegi, Rafa Díez y otros representantes de la izquierda abertzale a diez años de cárcel.
Es un despropósito y una injusticia que tiene como objetivo desestabilizar la apuesta decidida que todas las fuerzas soberanistas hemos realizado en este nuevo escenario, y que como se comprobó en las pasadas elecciones, ha trastocado el "establisment" político, y anticipa grandes cambios en Euskal Herria.
Pero no van a conseguir desestabilizar nada. Por muchos palos en las ruedas que pongan, la sociedad vasca se ha puesto en marcha, y no hay aparato del Estado que pueda hacer frente a una sociedad decidida a tomar las riendas de su futuro.
Podemos constatar una cosa cierta: El ciclo de la violencia de ETA está finiquitado. Eso lo sabemos nosotros y lo sabe el Estado, por mucho que de vez en cuando mande a sus esbirros a sacar a pasear el fantasma del miedo. ¿Cómo se come si no que el fiscal general del Estado hable de comandos preparados para actuar a la vez que Interior de Madrid y de Lakua comienzan a retirar escoltas a personas que estuvieron amenazadas?
La actividad armada de ETA es historia felizmente superada. Y la negativa a cerrar ese ciclo de manera oficial es interesada. Está claro que el cierre oficial precisa de un proceso técnico, hay que programar un desarme, abordar el tema de los presos, etcétera. ¿Porqué no lo hacen? Porque saben que cuando el ciclo de ETA se cierre de manera oficial, no va a haber ninguna excusa para iniciar un proceso democrático para que este pueblo decida qué futuro quiere. No van a poder seguir negando que esto es un conflicto político al que hay que dar solución política.
Por eso, el Estado, es decir, PP y PSOE, que son lo mismo por lo que a nosotros respecta, están alargando un proceso que podría ir mucho más ágil. Porque tienen vértigo al otro proceso, a la confrontación democrática con el Estado.
Pero nosotros sí tenemos prisa por llegar a ese escenario. De hecho, es el escenario que queremos, siempre hemos estado dispuestos a trabajar en este plano, y seguimos dispuestos.
Ese es el reto al que nos vamos a enfrentar todos en los próximos meses. El 20 de noviembre vamos a ir a Madrid a decir que ya es hora de iniciar el proceso político, a decirles qué Euskal Herria quiere la sociedad vasca.
Como decía, ha sido un año agotador. La intensa campaña electoral y el inicio del trabajo institucional en ayuntamientos, juntas generales y diputaciones ha sido intenso y requiere un gran esfuerzo. Muchos de vosotros y vosotras sois concejales, alcaldes, junteros, y sabéis que tenéis todas las miradas sobre vuestra actividad y que lo que hagáis en vuestro ámbito va a repercutir en el conjunto del colectivo soberanista.
Por eso, exigir más trabajo a quienes estáis inmersos en una responsabilidad tan importante es difícil, pero tenemos un reto importante enfrente. Las elecciones generales no son nuestro ámbito natural, eso es verdad, pero no podemos hacer dejación de nuestra responsabilidad y no estamos dispuestos a dejar la representación de la sociedad vasca en manos de quienes no reconocen nuestros derechos como nación.
Hemos apostado, ya lo sabéis, por que el soberanismo vaya unido y hemos conseguido un pacto muy amplio que no es general porque el PNV no ha querido. Han presentado su enésima propuesta, que, desde la experiencia tiene poca credibilidad, la verdad.
Pero, allá ellos. Que les vaya bien, que sea la sociedad quien les ponga en su sitio. Nosotros a quien tenemos enfrente es al Estado, al PP y al PSOE. Por eso, tenemos que conseguir ir a Madrid recabando todo el apoyo del electorado independentista de Euskal Herria, para ser la voz de este pueblo en Madrid como pueblo y con toda la fuerza del pueblo. Eso sí, tenedlo claro: Vamos a ir para decirles que queremos dejar de ir. Para decirles que nuestro campo de juego está en Euskal Herria, que nosotros y nosotras decidimos.
En un día como hoy quiero terminar subrayando la importancia del camino recorrido, del trabajo que juntos hemos hecho. Y, sobre todo, diciéndoos eskerrik asko bihotzetik-"



Zorionak guztioi.